jueves, 8 de agosto de 2019

They Won't Win - Merecen ganarlo todo


Bendito Spotify que de vez en cuando te propone "inocentemente" música nueva: "Podría ser que te gustara esto", te sugiere sibilinamente desde "tu descubrimiento semanal". Cuando no tenía muchas preferencias marcadas (ahora ya son cientos), me salía con gente como Niña Pastori, a lo que yo respondía: "Ni de coña!!" pero ahora ya va afinando más por suerte..

Ha sido gracias a este servicio de streaming que he conocido a They Won't Win, un dúo procedente de Chicago formado por los apuestos Danny M. Cohen y Greg Lanier, que han presentado recientemente su disco debut "Lost at sea", conformado por diez canciones que son un auténtico placer para los oídos.

Entre sus influencias, mencionan a Simon and Garfunkel, Travis, Patty Griffin, Coldplay, Indigo Girls, Glen Hansard, Everything But The Girl, U2, Billy Bragg, Kings of Convenience, Damien Rice, José Gonzalez y Aimee Mann.
Así que con semejante plantel, se nos antoja imperativo sentarlos en nuestra mesa.

No sólo es un deleite escucharles cantar sus propias composiciones, donde ambos abrazan sus voces, retándose a un pulso continuo para que el oyente se sienta atrapado en una jaula que a pesar de tener la puerta abierta, no quiere salir de ella. Sus canciones resultan hipnóticas desde la primera escucha, con unas melodías bien reconocibles que suman enteros con cada audición adicional.

Es pulsar el play y sonar "Everything", el segundo corte, y preguntarse, ¿hace cuánto tiempo que no escuchaba una canción tan hermosamente interpretada?  Recorrer su álbum es un viaje con inesperadas paradas a pesar de los recursos limitados en instrumentación de los que disponen, pero de repente te encuentras con una bien traída melodía pop como "Leaving London" que perfectamente podría pertenecer a Barenaked Ladies.
Tocando la fibra sensible con sus letras repletas de imágenes evocadoras, soñando que están despiertos, despertándose de los sueños, como sucede en los dos cortes finales, excepcionales, majestuosos, señoriales: "Who's with him?" y el titular "Lost at sea".

Quizás la pieza clave del conjunto sea "War", una pacífica melodía que ensalza todas las virtudes de estos dos chicos: delicadeza, gusto y amor por las bien conjuntadas armonías.
Una canción que te desgarra, que te devuelve a la realidad desde su angustiosa confesión en primera persona (me imagino a ambos al borde de las lágrimas mientras pronuncian sus dolorosas frases).
Cuando has conocido a alguien que te ha arrancado toda la autoestima, que te ha dicho que no vas a conseguir nada, que no eres nada... es harto complicado superarlo, pero ellos han conquistado la batalla,  porque corriendo por sus venas está el fuego. Sí, hay veces que uno más uno es la guerra.

Su nombre lo tomaron del famoso "Don't dream it's over" de Crowded House, otra de sus bandas referencia, canción que decía (lo repito de memoria) "They'll come to build a wall between us, you know they won't win". Ellos ya han saltado al mundo, y han roto los muros.
Ahora sólo tenemos que esperar a que sigan ganando. Se lo merecen.




Actualizamos:

Tras la publicación de este artículo, el dúo ha mostrado su agradecimiento por las redes y nos expresan que es un honor que hayamos hablado de ellos.
Qué chicos más majos, ojalá todos respondieran igual!



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