miércoles, 2 de marzo de 2011

A la mierda Operación Triunfo



Cuánto he celebrado la suspensión de ese tumor musical que se extendía en este país en un formato amable pero altamente dañino que es Operación Triunfo.
Este "concurso musical" no es más que la representación exacta del poco cariño que le tenemos en este país a la música, adorando la imitación y menospreciando lo original, que supone que cantantes de Karaoke sean referencia popular y los top manta sean la tienda de discos más al alcance.

Se agradece que voces como la de Joaquín Sabina se hayan alzado en contra de OT, sin escrúpulo alguno y soltando verdades como puños. Llamando a las cosas por su propio nombre. Que el personal se sorprenda cuando uno reconoce, con timidez y vergüenza, que aún sigue comprando discos originales y que aborrece las copias, no deja de parecerme algo completamente inaceptable.

Parece que no nos acordamos que la música no sale de un botón en los ordenadores, que hay gente detrás trabajando duro para alzarse un sitio y lo que debería considerarse una ventaja, que es poder acceder a un gran repertorio en la red, se ha convertido en una vaga y fea costumbre. El consumidor que se rasca el bolsillo en formatos originales está en vías de extinción. Las nuevas generaciones no valoran la pureza de lo auténtico y gastan sus esfuerzos en realitys en los que destrozan sin compasión alguna obras ajenas que tanto trabajo ha supuesto a sus creadores.

Bisbal comentaba que no cree que el formato haya muerto y confía en que volverá. Entendemos que para él, rechazar OT es como rechazarse a sí mismo, pero más guapo hubiera estado con la boca calladita. Los triunfitos han copado el mercado en los últimos diez años, si bien es cierto con cada vez menos presencia, y pseudocantantes como Chenoa, Soraya, Natalia y demás quinquillera llegaban a las masas gracias a la gran repercusión mediática del programita de marras. Sus propuestas carecen de calidad y sus canciones son rápidamente abandonadas en el olvido, nacen tan rápido como mueren y su tirón promocional dejaba relegado a aquellos verdaderos artistas que no osaban vender su vida a cambio de obtener sus quince minutos de fama.

Me la repampinfla si OT, en su edición tropecientas, ha fracasado por unos concursantes aburridos hasta la extenuación, si su presentadora no tiene carisma, si el formato está quemado. OT nunca debería haber existido y el daño irreparable que ha causado en este país, abaratando la música hasta proporciones ínfimas, no se verá subsanado hasta que no cambie la mentalidad de la gente. Y hay que empezar por donde nos habiamos quedado, apoyando la creatividad, el contenido antes que el continente, y mentalizando a los jóvenes que los músicos no viven del aire, y que hay que invertir en la música de una manera u otra.

Nos hemos acostumbrado a la inmediatez, nos conformamos con bisutería porque no queremos pagar por el oro, no nos importa que una canción suene a lata; la hemos conseguido gratis y eso nos llena de orgullo.

Nuestra querida ministra sigue dando palos de ciego, la ley SINDE puede ser un paso pero está mal concebido. Los "ladrones" del arte siguen presentes en todas partes. No hay que indagar mucho para encontrar una buena ración de mantas expuestas a lo largo de toda la calle Arenal, en Madrid. Alucinado, el sábado pasado quise fotografiar la escena y uno de los africanos que estaba vendiendo sus productos me increpó. Aún tienen la cara dura de preservar su trabajo del ojo público, cuando más públicamente no se pueden situar vendiendo sus copias baratas y de pésima calidad en el corazón de Madrid. La ley Sinde debería empezar por acabar con este mercado negro que tan a sus anchas se mueve chulescamente. ¿No dicen que está mal lucrarse del trabajo ajeno? Pues que acaben con esta panda de gente, que no temen a la policía, porque lo único que pueden hacer es reprenderles, requisarles el material y al día siguiente están en la misma calle con una nueva colección de copias piratas.

Os dejo el poema que ha escrito Joaquín Sabina atacando a OT, a Gran Hermano y a Gadafi. Todo en uno. El andaluz no se corta un pelo y hace bien, ya está bien de que por un lado ataquemos a los internautas y por el otro permitamos que la decadencia musical de baratija siga siendo la pauta para el ciudadano si quiere hacerse con un disco. He dicho.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

No hay peor INTRANSIGENTE, que el que no respeta a los demás, TODOS tenemos el derecho de conseguir VIVIR de lo que nos gusta; sois un atajo de PARANOICOS, la libertad empieza por el respeto, la tolerancia y en tu escrito solo veo INTOLERANCIA, Y PREJUICIOS ante PERSONAS que se buscan la vida, y aunque lo dudes tambien son ARTISTAS. SIEMPRE HAN EXISTIDO FESTIVALES, CONCURSOS, EN RADIO, Y TV. ESTO NO ES NUEVO y de ahí salieron ROCIO JURADO, RAPHAEL, MARTA SANCHEZ, etc. lo dicho TOLERANCIA.

archer dijo...

Anónimo, en mi escrito hay una opinión, lo que tú consideras intolerante yo no lo veo tal. ¿Tenemos que acatar que se desprestigie la música de manera tan sórdida? Hay muchas maneras de ganarse la vida, y hacerla a costa de los demás, de los triunfos y méritos de otros no es la más loable.

No consideres artista aquel que se apunta a un concurso de este índole y empieza a cantar temas de otros. Por esa máxima, los karaokes están llenos de artistas entonces. Siempre estarán los imitadores, las marionetas que se mueven por hilos que otros conducen, y aquí hay mucho de ello. No están demostrando más talento que el saber entonar bien una melodía, por decir algo, y eso no se puede considerar digno de ser un artista.

Por supuesto que han existido festivales, concursos y lo que quieras, y muchos de los que nombras han salido de alguno de ellos, aunque abusar de la imitación vergonzosa no era su cometido. El festival de San Remo, sin ir más lejos, presenta cantantes con piezas originales. Ahí sí que hay mérito. Dime tú dónde está el mérito de estos fanáticos de los micrófonos. La mayoría ha demostrado quedarse en eso, no saben hacer otra cosa más que destrozar con esas voces tan petulantes las obras de otros, robándoles el alma, dejándolas vacías. Todo lo que suena en OT está hueco, carece de vísceras.

Quédate con la esencia del artículo, el abaratamiento de la música a fuerza de la apropiación.

Johnny Dibud dijo...

A mí me parece que hay puntos bastante acertados en este post tales como el perjuicio que se está ocasionando a los autores con esto de la cultureta del todo gratis, que internet debería ser tan solo una plataforma de promoción, que se debería reglamentar de forma acertada y que las consecuencias si no se ataja el problema pueden ser grandes a medio o a largo plazo.

De OT a mí me la trae muy floja su decadencia y la de sus protagonistas, pero no creo que sean los culpables directos de esta situación, simplemente me parece la extensión de un país cuyas nuevas generaciones andan demasiado enganchadas a la telebasura y demás similares. Si la televisión como medio de comunicación más importante promoviera con más asiduidad otro tipo de culturas no preocupándose tanto por el nivel de audiencia otro gallo cantaría.

En lo que estoy en desacuerdo total es en la visión acerca de los top manta. A mí me parece perfecto que se busquen la vida para comer. Lo que no puede ser es que se les encarcele por ello o que se les ponga en el centro de la diana. Si se les requisa el material y después vuelven es la lógica consecuencia de los tiempos digitales, que lo hubiera previsto antes la industria. En fin, que resuelva quien corresponda poniendo más policía, legislando de otra manera, o no sé, un tema jodido el de los delitos de la propiedad intelectual e industrial. Saludos.

David dijo...

Buenas tardes señores.
Archer me conoces de sobra en lo musical y creo que después de estos años tienes una imagen formada de mis gustos y mis ideas musicales. Y creo que en gran medida respetas y compartes muchas de ellas.
Sin embargo hoy me toca exponerte mi desacuerdo total con lo que expresas. Todo desde el respeto hacia tus palabras y hacia tu idea.

Vamos a partir de que hay dos tipos de artistas en el mundo de la música. Por un lado aquéllos que por disponer de conocimientos musicals o por adquirirlos con el paso del año se cocinan sus discos de principio a fin. Lo componen, participan en la producción y lo interpretan luego en los conciertos.
Por otro lado tenemos a los que simplemente interpretan canciones, para mí también son artistas y su trabajo es totalmente lícito y para nada reprochable desde el punto de vista ético. Si no componen es, o por desconocimiento musical, o por despreocupación o porque simplemente consideran que alguien va a componer mejor que ellos y si su punto fuerte es el interpretativo se limitan a potenciarlo sin más.

Queda en el gusto del oyente apreciar por igual a ambos "tipos de artistas" o diferenciar y jerarquizar el mérito que a unos u otros se les concede.

1 pequeños ejemplo: No sé si Beyoncé compone sus temas, diría que no, diría que tiene un maravilloso elenco de productores que recopilan una amalgama de 50 temas, se los presentan y ella escoge y graba los que le apetece. Pero a ver quién dice que la srta en cuestión no tiene una voz increible, interpreta vocalmente maravillosamente bien y defiende esas canciones en las giras brillantemente...
Por supuestísimo que yo valoro 100 veces más a un grupo o a un solista que compone de cero su propia música, para mí le aporta credibilidad y confiere a su música miles de matices sutomizando su propio estilo.
Pero para mí también son respetables los del otro grupo de artistas, no los considero ladrones de música, ni intérpretes de karaoke ni nada por el estilo.
En este grupo podemos meter a la gente de OT. OT fue concebido como un programa de entretenimiento y nunca debió tener la trascendencia mediática de su primera edición pues traspasó los límites de la tv y acaparó las listas de ventas copando puestos que correspondían a otro perfil de artistas.
Esto no implica que el programa sea basura. Fue concebido como un trampolín y como un entretenimiento familiar, yo así lo entendí y en ese context me pareció brillante.
Y me lo sigue pareciendo 10 años después, aunque haya miles de cosas cuestionables...
A mí em encanta cantar, y sabes que me encanta la música, pero desgraciadamente no sé música, no sé componer música, ni tocar ningún instrumento...
Qué pasa que si hicieran un OT de estilo indie y la gente cantara los últimos éxitos de Muse, Radiohead, Coldplay ó U2 y a mí me diera por presentarme, con toda mi ilusión ¿¿estaría profanando yo algo??
Y si el participar en el programa me da la oportunidad de llegar a la gente y posibilita que pueda sacar un disco luego, yo recurriría por ejemplo a Ricky Falkner, a Fluren de Vinodelfin o similar y les pediría 20 temas para escoger 12 y hacerlos míos...
Sería tan criticable?? Sería tan basura??? Sería el cáncer de la tv??
Creo que inexplicablemente el programa tuvo un éxito fulgurante en sus primeras ediciones, y ahora debido al estilo de música que allí se canta, como va enfocado para toda esa masa de gente a la que no le gusta la música, sino seguir a un cantante por lo bueno que está...se han hartado de programa, porque no les gusta la música...es lo que tenemos.

Así el formato se acaba.
Esperemos que repose, le den un lavado de cara y vuelva para entretener. Nunca para sacar 12 artistas top10 anuales.

archer dijo...

Johny:

Comparto tu opinión en mayor parte, es más, creo que no estás diciendo algo que yo no haya dicho.

Me explico, OT es el mero reflejo de los tiempos que nos ha tocado vivir. No es la causa principal de ese abaratamiento que mencionaba, sino que es otro de los detonantes a sumar en la lista de lo que está haciendo que se pierda el valor de conceptos fundamentales que se resumen en que la música no florece en los árboles, que hay gente detrás viviendo de ello y que se han tenido que buscar alternativas para poder vivir de sus creacciones, viéndose afectadas principalmente las compañías discográficas, al no vender la cantidad de discos necesarias para continuar con la promoción de otros nuevos artistas.

El "todo gratis" que tenemos en Internet no es más que otro gran manchón en la industria al que hay que añadirle el artista de imitación que se forma en las academias de estos programas.

Por otro lado, el top manta. El argumento de que se tienen que buscar la vida de alguna manera también valdría para aquellos que montan una web en casa y se lucran a base de colgar material ajeno. De algo tienen que comer. Lo que aquí expongo es que se nos está imponiendo una ley SINDE en la que no se está atacando de raíz los problemas.

Hay muchas maneras de ganarse la vida, y vender material pirata no es la más lícita, porque lo que les quitas a unos, a los verdaderos creadores y promotores, se los estás dando a otros que tú me dirás cuál ha sido su esfuerzo.

Claro que deberían poner más policía, pero eso da igual. Si esta gente se planta en el centro de Madrid con sus santos cojones es porque saben que, de una manera u otra, la ley los protege, pero ¿quién protege a los creadores?

archer dijo...

David:

Empíricamente se nos ha demostrado lo fútil del servicio que hace al mundo Operación Triunfo.

Siempre ha habido intérpretes con clase y estilo. El mundo del pop en sus inicios se llenó de consagrados materialistas de creacciones ajenas (Elvis, Aretha, Sinatra... por ponerte unos ejemplos) y aún hoy por hoy, muchos son los que se limitan a reducir su participación únicamente al micrófono. Eso, claro está, no los hace menos artistas.

La finalidad de OT es descubrir nuevos "artistas", y después de una sucesión de ediciones, ¿qué es lo que ha pasado? Pues que salvo contadas excepciones, la mayoría ha demostrado tener un gusto nefasto para las composiciones que eligen, o que eligen por ellos, y su inclusión en el panorama pop español no ha hecho más que llenar este mundillo de caspa y pringue, de la que cuesta recuperarse.

Si tú decidieras presentarse a un casting de OT, que hoy por hoy visto lo visto no es el mejor trampolín para triunfar, nadie te podría decir nada, pero a los hechos me remito. El concurso se ha limitado a la imitación mal hecha y de las últimas ediciones nadie respetable ha salido.

Que David Bisbal, Bustamante o Chenoa, o Mai Meneses y su Nena Daconte, que está en otra liga, hayan triunfado, tiene su mérito y esa sería la finalidad. Ahora dime tú un nombre que haya sobresalido en los años más recientes. Nadie.

El formato está muerto, la repercusión es negativa, y la saturación de nuevos ídolos que no lo eran cuando prometían que así iba a ser ha acabado hartando al personal. Porque en conjunto, OT era una mierda muy gorda y dos buenos de cien no hacen un buen promedio.

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