martes, 1 de diciembre de 2009

Muse - Lisboa 29/11 - Metidos en su papel



"Brutal, colosal, espectacular... El mejor show de la actualidad... Unas máquinas del directo..."

Efectivamente, Muse en concierto son apabullantes. En lo suyo son unos fieras, unas auténticas máquinas, como reseñan los expertos. Tan maquinizados que realmente actúan como autómatas: sin fisuras y con mucho control. Conocen su función a la perfección, saben dónde deben estar situados en cada momento, están tan concentrados en su papel que puede ser que se hayan olvidado de que tienen miles de personas enfrente de ellos, un público entregado en completa devoción.

Como en un musical de Londres, asistir a un concierto de Muse ofrece una calidad de sonido magistral, una puesta en escena intachable y unos efectos especiales sorprendentes. La diferencia está que los actores en el teatro no interactúan con los espectadores y en un concierto se pueden (y deben) permitir esa libertad, acercándoles a la altura de seres reales de carne y hueso que saludan, comentan, animan y ofrecen, en resumen, algo de "contacto" cercano con sus seguidores. Porque el público está deseando unas palabras de ánimo de sus ídolos, !!que estamos en un concierto de Muse!!.



Se vaticinaba grandioso. Tras la actuación de unos prescindibles Biffy Clyro, estábamos todos impacientes de saber qué iba a pasar con los tres edificios que casi rozaban el techo del Pabellón Atlántico de Lisboa. Unos augurababan que se desplomarían, otros que se abrirían... Finalmente la intro que hicieron superó todas nuestras expectativas lo que ya nos dejó con la boca abierta desde el minuto uno. Proyecciones sobre los edificios nos mostraban una línea de siluetas de perfil que bajaban a paso mecánico las escaleras de los pisos, hasta que en un punto se detenían y empezaban a desplomarse al vacío, de igual manera que en el principio de la película "El incidente", los obreros caían desde lo alto de la construcción.

Y en medio de este esperpéntico espectáculo las telas que cubrían las tres edificaciones se retiraron de sopetón para dar lugar a la gran aparición: en la mitad de cada uno estaba cada integrante de Muse desgranando los acordes de "Uprising". Como si fuera una aparición mariana, el público en éxtasis.
Algunos pudimos apreciar que el volúmen estaba relativamente bajo, pero enseguida los técnicos de sonido remediaron este detalle. Iba a ser atronador como habían anunciado, no se podían andar con chiquitas.



Postrados en sus alturas continuaron con su particular homenaje al sonido Camela que efectúan en "Resistance" (tienen también su momento Queen).
Después llegó el tsunami que arrasa con todo, el volcán que estalla, el huracán que no deja tregua: "New born" sonó y todo el público, literalmente, se volvió loco.

Empujones en todas las direcciones, casi imposible mantenerse en pie... o participabas en la avalancha o te hundías. Cuando esto ocurre en la tercera canción, uno piensa asustado de que como siga así todo el tiempo va a ser un concierto duro. Menos mal que fueron ráfagas de rock de estadio encolerizado. Fue por ese rato que realizaron el primer saludo, en portugués, claro está. Observábamos un Matt Bellamy que no desafinó una nota y repetía pose con la guitarra, como a él le gusta, un Bellamy que no hacía yo tan enclenque, casi de aspecto enfermizo. Junto a él Dominic Howard, el frenético batería y el más parlanchín del grupo (teniendo en cuenta lo parcos que son), y el rígido Christopher Wolstenholme al bajo, en su mayor tiempo como disecado a un lado del escenario.

Fieles interpretaciones a sus éxitos como suenan en las grabaciones de estudio, "Time is running out", "Supermassive black hole", "Map of the problematique", "Starlight"... Apenas cambios en las estructuras, nada perceptible. Más desmadre en "Plug in baby" o "Hysteria", comprobando claramente que lo que disfruta el público son sus clásicos. Se subían a los edificios, Matt sacaba un curioso piano con luces en la tapa, para tocar una lograda "United States of Eurasia" y la aburrida versión que hacen de "Feeling good". Momentos para el descanso, llega "Undisclosed desires", que suena más pop si cabe en directo, el público toma aire. Los perros tienen hambre de rock, no queremos mamarrachadas ... llega una última parte con el acelerador a tope. Con "Knights of Cydonia" rematan al personal enferverizado que corea todas las partes instrumentales de la épica canción. Se despiden fríamente, muy ingleses, hasta el año que viene, según Dom.

Son el mejor grupo en directo de la actualidad, mal le pese a U2 o Coldplay las comparaciones. Pero se han hecho tan profesionales en la materia, tan quasi perfectos, que quizás no sientan la necesidad de que exista una comunicación algo más amplia con su público, y que conste que no exijo una perorata para anunciar cada canción, sino alguna eventual palabra para demostrarnos que están ahí y no se están limitando a interpretar. Que son músicos y no actores.



Gracias a mi colega Diego por las fotos, que son del mismo concierto donde estábamos, justo en la posición desde la que lo vimos, el punto neurálgico de la sala. Nadie empujaba más que nosotros!!

9 comentarios:

Milhaud dijo...

Yo tuve el placer de verlos en Madrid, y la verdad es que fue una gran experiencia.

Estoy muy de acuerdo contigo en varios detalles de los que comentas, sobretodo en la poca rienda suelta que dieron a su capacidad interpretativa. Varios temas sonaron calcados al disco, y a penas ningún sólo se alargó más de lo previsto.

Aún así, sobervios... ¿pero el mejor grupo en directo de la actualidad? Puede que ese título les quede demasiado grande. Hay mucha competencia ahí afuera.

archer dijo...

Es un título que yo no les he puesto, sino que se lee en todos los medios, sobre todo en revistas musicales británicas, que ya sabemos lo que les gusta encumbrar a los hijos de la tierra.

David dijo...

No tengo el gusto de haberles visto en directo aunque creo que debe ser una experiencia a todas luces recomendable.
Quizás para la siguiente gira...

Anónimo dijo...

Pues yo no voy a pedir más. Pago para verlos en acción, tocando lo que saben, transmitiendo a través de su música. No necesito que me digan nada, ni que me animen con palabras...Sólo pido que sean músicos, y que me demuestren lo que son, sin disfraces.
Gracias y un saludo!

archer dijo...

Músicos profesionales demostraron ser, eso lo tuvimos claro todos. Como decía, tampoco pedía un ejercicio de léxico, sólo esperas algún comentario, algo de ánimo, te apetece escucharles dirigirse al público. Eso es todo.

Anónimo dijo...

También tuve el placer de verles en Lisboa. Ya es mi tercer concierto de Muse (no de esta gira) y se han superado con creces, sobre todo en el set list de esta gira. Siempre han sido parcos en palabras y no necesitan en absoluto presentar ninguno de los temas ni animar al público que va a verles, porque sus auténticos seguidores conocen el principio de cada una de sus canciones y ya están botando sin parar.

Obviamente, estoy muy en desacuerdo contigo con respecto a la versión del Feeling good. Es de los mejores covers que se han hecho de esa canción. Tiene muchísima fuerza.

En lo de que se consideran de los mejores grupos en directo en la actualidad, estoy totalmente de acuerdo. Y siento decirlo, pero sobrepasan en calidad musical a U2 en directo. Y que conste que los vi en Dublín en julio. Ya U2 tira demasiado del espectáculo visula y se olvida de la calidad de sus canciones. Sin mencionar a Bono que hay que mandarlo a callar y decirle que cante.

En definitiva, que Muse son y serán una de las grandes bandas de la música actual. Hay pocos grupos que se atrevan a experimentar y encima acierten con el resultado.

Un saludo a todos.

archer dijo...

Leí en no sé donde a alguien que decía algo en lo que estaba de acuerdo: que era una pena que siendo tan buenos músicos como son, no se permitan más licencias interpretativas e improvisen haciendo cosas como solos de guitarra o cambios vocales, porque se les ve muy metidos en un guión, sin querer desviarse ni un centímetro del camino marcado. Me parece que así sí demostrarían lo excecpcionales que parecen ser.

Marta Fort dijo...

Yo los vi en Barcelona y me dejaron completamente alucinada. Qué grandísimo directo, aunque tienes razón en que suena igual que los discos, pero a mí me gustó, la verdad. Tuve los pelos de punta casi todo el concierto, y bueno... los momentazos de locura colectiva de "Hysteria" y "Plug in baby"... uffff se me vuelven a poner los pelos de punta de recordarlos.

archer dijo...

Hubo momentos de histeria colectiva que pensaba que me venía al suelo de los empujones que recibía en todas direcciones. Un concierto único.

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