miércoles, 9 de diciembre de 2009

Radio 1 presenta el volumen 4 con más directos exclusivos



La prestigiosa emisora de radio británica, Radio 1, ha presentado recientemente el nuevo recopiltario que aúna 38 intervenciones exclusivas de artistas de diferente índole.

De algunos precavidos se incluyen versiones de temas propios, como Lady Gaga, The Black Eyed Peas o U2 y de otros más atrevidos tenemos atractivas versiones realizadas con más,menos o ningún acierto.

Tenemos la horripilante interpretación de nuestra querida y admirada Florence & The Machine, que intentando emular a Beyoncé en "Halo", la destroza vocalmente llegando a resultar desagradable para oídos sensibles. Me imagino que en esos momentos los radioyentes sintonizarían otro canal intentando salvar su capacidad auditiva.



También hay cosas curiosas, y más conseguidas, como lo que ha grabado Kasabian: una cover del "The sweet escape" de Gwen Stefani, a la que consiguen darle un aire como golfillo que le queda que ni pintado. O el "Spiralling" de Keane en boca de Sugababes, desconozco si es con Keisha o sin ella, en modo acústico, o la versión en acústico privado de Alesha Dixon de "Sex on fire". Destacar también el "Just dance" de la petarda Lady Gaga, aquí en manos de Maximo Park, manos que no han sabido darle la forma que merece este hit del año 2009, una forma aburrida y muy lejana de lo que es la canción original. Cualquier parecido es casualidad.

Este es el tracklist, con más nombres interesantes como Fleet Foxes, Bat For Lashes, Little Boots o Scouting for Girls:


DISC 1:

01. Lady GaGa - Poker Face 4:05
02. Tinchy Stryder & Amele - Sweet Dreams/Beat Again (Originally By Beyonce/JLS) 3:40
03. Black Eyed Peas - Boom Boom Pow 3:26
04. Lily Allen - Not Fair 3:20
05. Katy Perry - Electric Feel (Originally By MGMT) 3:29
06. Newton Faulkner - Mama Do (Uh Oh, Uh Oh) (Originally By Pixie Lott) 2:53
07. Florence & The Machine - Halo (Originally By Beyonce) 3:46
08. Paloma Faith - Sexy Chick (Originally By David Guetta Feat.Akon) 4:08
09. Scouting For Girls - A Million Love Songs (Originally By Take That) 3:32
10. Noisettes - When You Were Young (Originally By The Killers) 3:32
11. Biffy Clyro - Love Sex Magic (Originally By Ciara Feat. Justin Timberlake) 2:48
12. Friendly Fires - Paris 3:48
13. Hot Chip - Wearing My Rolex (Originally By Wiley) 3:59
14. Gossip - Heavy Cross 3:56
15. Jamie T - If I Were A Boy (Originally By Beyonce) 3:03
16. Shontelle - T Shirt 3:18
17. King Blues - Bonkers (Originally By Dizzee Rascal & Armand Van Helden) 2:30
18. Ironik - Tiny Dancer (Originally By Elton John) 3:42
19. U2 - Beautiful Day 5:05

DISC 2:

01. Calvin Harris - Ready For The Weekend 3:40
02. Kasabian - The Sweet Escape (Originally By Gwen Stefani Feat. Akon) 3:15
03. Little Boots - Beat Again (Originally By JLS) 3:55
04. Daniel Merriweather - Red 3:56
05. Paolo Nutini - Candy 4:38
06. Alesha Dixon - Sex On Fire (Originally By Kings Of Leon) 3:31
07. Sugababes - Spiralling (Originally By Keane) 3:09
08. The Saturdays - Beggin' (Originally By Madcon) 3:10
09. Kelly Clarkson - Since U Been Gone 3:13
10. The Script - Times Like These (Originally By The Foo Fighters) 3:22
11. Metro Station - Shake It 2:44
12. Marmaduke Duke - Single Ladies (Put A Ring On It) (Originally By Beyonce) 2:20
13. Fleet Foxes - Mykonos 3:43
14. Maximo Park - Just Dance (Originally By Lady Gaga Feat. Colby O'donis) 3:05
15. Bat For Lashes - Daniel 4:01
16. Lenka - Jump In The Pool (Originally By Friendly Fires) 3:40
17. Basement Jaxx - Raindrops 3:27
18. N-Dubz - Papa Can You Hear Me 4:34
19. Dizzee Rascal - Bonkers 2:53



martes, 8 de diciembre de 2009

Sheryl Crow regresa al club de música de los martes por la noche



Siempre he sentido una especial admiración y cariño por Sheryl Crow. Después de deambular entre bambalinas, llegando a incluso a hacer los coros en alguna gira de Michael Jackson, con 31 años por fin vió cumplido su sueño de publicar un album donde ella era la única protagonista.

"Tuesday night music club" se editó en 1993 y aunque fue un disco de largo recorrido y tardó lo suyo en hacerse notar, cuando finalmente sucedió, su éxito fue espectacular. Culminado con tres merecidos Grammy, por aquella época los Grammy todavía tenían algún sentido y credibilidad, de este disco podemos destacar los famosos "All I wanna do", "Run baby run" o "Can't cry anymore", el cual se hizo muy popular en España.



Este 17 de Noviembre se publicaba lo que está siendo una moda hoy por hoy, edición deluxe de discos pasados. Para disfrute de fans, que recibimos estas "extensiones" dando palmas de emoción, "Tuesday night..." viene acompañado suculentamente con un segundo compacto con caras b, rarezas y nuevas versiones, además de por un DVD que incluye un documental con actuaciones de la gira presentación del disco, el cual han llamado "Valuable Stuff", y los seis videos originales que del álbum se extrajeron así como una versión inédita de "All I wanna do" dirigido por Roman Coppola.

Alguno de este contenido extra, como el "Dyer maker" que se incluyó en un lp homenaje a Led Zeppelin, o el "On the outside" que formaba parte del soundtrack del primer film de "Expediente X", ya lo conocíamos. Pero han tenido el buen hacer de incluir material jamás publicado como son "Coffee Shop," "Killer Life," "Essential Trip of Hereness" y "You Want More".

Estas reliquias fueron grabadas para formar parte del segundo largo de Sheryl y fueron producidas por Bill Botrell, el aclamado productor del primer y último disco de la intérprete. Todos sabemos que la continuación, el disco homónimo que continuó la racha de éxitos de la americana, al final se compuso de un fondo más oscuro en un sonido crudo y avejentado, que fue por obra y mente de la misma Sheryl Crow, encargada de la producción del disco.

En el contenido de este "Deluxe Version" hallamos con sorpresa otra (y van...) versión del famoso "All by myself", muy conocido en la voz de Céline Dion y, casi lo más llamativo, una producción 2009 para el hermoso tema que cerraba el disco, "I shall believe", una composición que despierta el nervio lagrimal sin apenas control de nuestra parte.

Sheryl Crow me ha parecido siempre una persona con una sensibilidad extraordinaria, mucho más acentuada de lo que la podemos tener todos. Otra persona que pienso que comparte esta característica es Tori Amos.
Sólo con escuchar sus canciones, soy consciente de que ha encontrado la palabra y frase exacta para llegarme al corazón de una manera que nadie había conseguido. Tiene un don para describir las diferentes fases por las que atraviesa una relación que poca gente posee. "I shall believe" es la mejor prueba de ello. Y si luego, entrando en el tema personal, comprobamos los baches por los que ha pasado la cantante, más empatía y acercamiento siento hacia ella. Una relación de muchos años con Lance Armstrong que acabó dolorosamente y un cáncer de pecho detectado (y superado) hace algunos años.

No la conozco ni he indagado en su vida sentimental como para hablar con conocimiento, pero sólamente escuchando sus composiciones, creo que ha sido una persona luchadora, sufridora y muy emotiva, desde su primera obra hasta el "Detours".

Por eso, celebro que salga una edición de este disco, del que todos tendríamos que tener una copia en su casa, si es original mucho mejor, que el libreto merece la pena.

"That not everything is gonna be the way you think it ought to be, it seems like everytime I try to make it right it all comes down on me, please say honestly you won't give up on me, and I shall believe".


Este es el estribillo de "I shall believe" y aquí os dejo el audio de esta versión 2009, casi igual que la original, con algunos arreglos nuevos pero casi imperceptibles:



CAN'T CRY ANYMORE

lunes, 7 de diciembre de 2009

One Hit Wonders - Capítulo 2

ONE HIT WONDER: Dícese de aquel artista que triunfa y se hace popular con una única canción, pero que no consigue repetir el éxito de la misma, finalmente siendo relegado en el olvido y recordado nada más que por aquel gran hit. Este fenómeno se producía con mucha frecuencia durante los 80 y los 90 cuando las discográficas, ávidas de dinero, promocionaban desmesuradamente un tema de artistas noveles hasta la saturación y se olvidaban del resto del disco, bien porque fuera relleno para excusarse un long play, bien porque no tuviera las mismas cualidades comerciales.
En la actualidad las compañías se cuidan bastante en no repetir este proceso y suelen repartir la promoción entre varias canciones, aunque siempre haya alguna que destaque más que las demás.

Segundo capítulo de esta entrega en la edición de Diciembre. Regreso al pasado para recordar dos promesas eternas...


THE CONNELLS




Hit de honor: '74,'75 (1993), Top 20 en casi toda Europa a principios de 1995, alcanzando el #14 en UK.



Este video tuvo muchísimas reproducciones en la MTV, siendo incluso más popular que la canción en sí. En el video se sucedían fotografías de estudiantes en el año 1975 con su aspecto actual en 1993. Los alumnos eran de Raleigh, Carolina del Norte, ciudad natal de la banda.

Quiénes eran: En el CD original de "Ring", el más famoso de la banda, podemos contar en la foto trasera un total de cinco miembros. Parece ser que por la banda al cabo de los años pasaba más gente que por un puesto de teleoperadora, pero la esencia, los hermanos Connell ahí continúan en activo. Esta banda americana practicaba un pop enérgico con betas de rock americano, influídos por los sonidos de su tierra. Suman 10 discos como The Connells, aunque el más famoso, este "Ring" se editara en 1993.

El hito: Gracias a la MTV y al machaqueo constante de la tonadilla, "'74-'75" se convirtió en un gran éxito por todo el viejo continente. Una pieza hermosamente producida a la que no le faltaba detalle. Los instrumentos hacían su oportuna aparición sin convertir la canción en ostentosa ni petulante. Notas de piano tocadas con desdén, graves voces de fondo, un punteo de guitarra severo y un hilillo de voz, la de Doug MacMillan, que con desgana parecía no querer acordarse de aquellos años. Una mezcla que venía a interpretar un texto nada conciso, muy opaco, oscuro. Una sucesión de versos que por sí solos quedan bien, pero que en conjunto no cuentan una historia global. Muy rebuscados tenemos que ser para encontrarle un significado, y sinceramente, Mike Connell, su creador no lo ponía fácil.




Qué hicieron después:
Pues no repitieron el éxito de "'74-'75" porque en el disco no había más canciones así, ni por asomo. Era todo un engaño para los consumidores que esperaban canciones ya no parecidos, sino del mismo calado emocional. En "Ring" se producían los vacuos tiempos de rock insulsos, que poco tenían que aportar y de los que no había manera que se te quedara sus monótonas melodía. La voz de Doug es todo un acierto en la diana cuando se trata de canciones como el famoso hit, pero escuchar a un tío con menos voz que una abuela afónica cantando temas de rock americano queda un tanto mediocre.
The Connells siguieron sacando discos, cuyas copias están en manos de familiares allegados y novias. Con mucha suerte si alguno estaba divorciado y la relación con su ex era buena, vendía algún disco más. Hacerse con sus discos posteriores es un reto para el explorador de la red, pero si lo consigue, que lo indique por aquí.

Más repertorio: Lo más salvable de "Ring" son sus tres primeros cortes. "Slackjawed", "Carry my picture" y el single de marras. Lo demás lo podemos evitar.

Y ahora qué?: La banda sigue en activo y en la wikipedia hay anunciado un disco de éxitos (menudo eufemismo) para próxima publicación.

No sólo de un one hit vive el hombre: Porque lo mejor es que lo descubráis por vosotros mismos, aquí tenéis el audio del tema con el que se abría el disco, "Slackjawed". Esta sí es la referencia del sonido Connels, lo de "'74-'75" fue un experimento que sólo produjeron una vez:





DONNA LEWIS



HIT DE HONOR: I love you always forever, #2 en USA durante 9 semanas. El 1 lo tenían Los del Río con "Macarena", casualmente.



Quién era: La precoz Donna ya tocaba el piano a los 6 años. Venía de una familia de músicos, así que todo le fue rodado. Nacida en Cardiff en 1973 fue llegar y besar el santo. Su primer disco "Now in a minute" la convirtió en un rostro conocido gracias al gran hit que toda la vida le acompañará: "I love you always forever". Dotada con una sugerente voz aterciopelada, a medio timbre del de Shawn Colvin o Sarah Mclachlan, era la compositora de todos sus temas, melodías atmosféricas con toques new age que recrean paisajes calmados y sensación de bienestar.

El hito: Pegadiza haste pedir clemencia, "I love you always forever" parecía casi una canción infantil con su estribillo facilón y divertido de cantar. Inspirada en la novela "Amor para Lydia" de H. E. Bates, como reconoce en los créditos, alcanzó las posiciones más altas de USA y Europa. #5 en UK, #2 en Australia, #3 en Noruega... Tan grande fue su éxito como catastróficos los resultados de sus siguientes singles.



Qué hizo después: Si Donna Lewis editara en el presente "Now in a minute" seguro que otra suerte correría. El disco tiene singles potenciales para hartar, pero si la compañía decide invertir todo el presupuesto en la promoción del primero y para los demás no queda nada, poco se puede hacer. "Without love", el segundo single, era un tema mejor escrito melódicamente, más completo, otros temas del disco se podían equiparar sino superar al gran éxito que tuvo su gran hit.
Después Donna Lewis publicó tres discos con muchos años de entre medias. El último original, "In the pink", vió la luz hace sólo dos años. La continuación de su gran debut es un disco mucho mejor elaborado que el primero, que incluía la maravillosa "I could be the one", el mejor regalo que cualquier enamorado podría recibir.

Más repertorio: "Mother", de la que aquí dejamos el audio, "Love & Affection", "Heaven Sent You", "Will love grow", "Ireland".

Y ahora qué?: "In the pink" tardó 5 años en relevar su anterior disco, así que sabiendo la tranquilidad con la que esta chica se toma las cosas, mejor no andar muy impacientes esperando cosas nuevas suyas.

No sólo de un one hit vive el hombre: "Mother empieza casi como una canción de cuna. Esta canción maravillosamente producida nos presenta a la Donna Lewis "New age" que tan buenos resultados le dió:



Esta es Donna Lewis en el 2007-08, en el video de "Shout", single extraído de "In the pink". Su característica voz continúa.

Joe Crepúsculo - Chill Out



No sé si realmente hay familia de Joe Crepúsculo trabajando para Rockdelux, porque después de verle el año pasado coronando la lista de los mejores discos nacionales y ahora recibir una estupenda review de su nueva obra, pensaba que iba a resultarme más atractiva su oferta.

Esto es como ir a un museo moderno y encontrarte un cuadro con cuatro brochazos aleatorios y que lo llamen "Desesperación al límite". Algunos podrían decir que es una obra transgresora, valiente y llamativa, pero mirándolo bien, no tengo la capacidad para pensar que no es más que mediocridad pretenciosa. Habrá que escucharle mejor y más veces, aunque la pereza me lo impida, y ver si así lo que parece excremento realmente esconde virutas de oro. Quizás tengan razón a fin de cuentas.

"La gracia de Joe Crepúsculo es que desde una estética descacharrada hace pop radiante y festivo: temazos, por usar su pimpante terminología. Revelador en "Escuela de Zebras", dominador en "Supercrepus" (ambos publicados en Producciones Doradas en 2008), el verbenero teclista y perturbador cantante barcelonés intenta ofrecer una especie de sonido profesional en su tercer álbum en año y medio, aquí el pop adquiere un aspecto tan inocente, tan ambicioso, que no parece albergar rastro de ironía. Y eso resulta raro. O redobla la ambigüedad, según se mire, porque al final ni los solos limpios de guitarra, ni las españoladas, ni los coros Kiss FM, ni los fade out, ni los ritmos de karaoke ni la filosofía barata de las letras evitan el contraste entre lo impecable y lo cutrelux, entre la candidez y lo siniestro: todo sigue siendo muyyy de la movida, aunque con más poderío compositivo que actitud.

Con mucha gente dudando - ¿es pop arty que podría ser masivo o un siniestro que querría ser gigante y sencillamente le falta el presupuesto adecuado?- , "Chill Out" es inferior a "Supercrepus" pero desafía más que ninguno de sus discos en cuanto a post-modernidad (pretendida o no). Canciones maravillosas, interpretaciones bizarras y sonidos horteros. Hace falta valor.


Ha realizado un videoclip para "Toda esta energía", tipo "nosepuedesermáscutreyhortera", una ofensa para el concepto del videoclip, chabacano, horroroso y muy, pero que muy feo. Para empezar, Crepúsculo al principio parece una travesti de bar de copas que por la mañana sale sin maquillar a tomarse su cañita, los chavales de la mesa sencillamente son imbéciles. Claro, no sabemos en estos casos quién es más tonto, el que lo hace o el que dice que lo tiene que hacer.

Yo lo dejo aquí, porque es lo que hay, pero me da vergüenza ajena:

The Leisure Society - The sleeper



The Leisure Society aterrizaron este año con uno de los debuts más sorprendentes del año. Alabados por gente como Michael Stipe de R.E.M., los de Brighton convergen un folk intimista de canciones de invierno con leves remates de country. Así los describen los de ROCKDELUX en una estupenda crítica que merece la pena recuperar aquí:

"Podríamos colar este disco en la sección de reediciones, explicar que es el tercer álbum de un grupo californiano de los años setenta y hablar de una joya oculta recién desterrada de polvorientos archivos. Pero esto es el debut de unos chavales de Brighton (bueno, su líder, Nick Hummings, va a cumplir 37 años y llegó a tocar con los Telescopes) y no por eso deja de deslumbrar la ilustrada delicadeza con que hornean cada una de estas once composiciones.

Sus canciones tienen hechura clásica, nacen con la modestia de quien sabe que llega varias décadas tarde y sólo puede aprender (no enseñar) y se toman su tiempo en crecer instrumentalmente hasta culminar en monumentos de ambiciosa prudencia. "The last of the melting snow" (con su compás 3/4, ese piano tan Neil Young y unos violines de fábula invernal) sintetiza su condición de grupo a medio camino del folk inglés y la música de raíz norteamericana.

Bendita dualidad la suya, que les permite recordar a Ron Sexsmith (en "Save it for someone who cares" y justo hasta que entran las flautas), a Belle and Sebastian (en "Come to your senses") y personalizar un número de patrón conuntry con unos vuelos rasantes de violines y, sobrados de inspiración, añadir un despreocupado canturreo en plan coda que valdría de estribillo para otra gran canción.



No es fácil cargar las melodías con tantos instrumentos sin que pierda su sorprendente ligereza, pero ellos saben hacerlo. Y mientras flotas con "We were wasted" y "A matter of time" sigues preguntándote cuántos años hacen falta para dar con tomas tan impecables.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Love Of Lesbian - "1999" - Sus incendios de nieve



Si el mundo se rigiera por la razón y los productos de calidad fueran los que llegaran a más gente, los programas del corazón no existirían, la mayor parte de las películas españolas dejaría de ser subvencionada y el disco "1999" de Love of Lesbian hubiera sido el mejor disco publicado este año en España.

Pero como todos sabemos que no es así y que sin una buena campaña publicitaria no te comes un colín, por muy cojonudo que seas, se quedará relegado a unos pocos afortunados que podrán disfrutar de esta genial obra, más cerca que nunca al mainstream pero sin haber formado parte de esta corriente.

Porque en estos tiempos en que la web de Los 40 Principales parece el portal de propaganda de Britney Spears, Lady Gaga o Beyoncé (como si en el mundo no hubiera más artistas) o que los Grammys cada vez son más lameculos y sólo nominan a las multivendedoras estrellas como The Black Eyed Peas o, otra vez, Beyoncé, es una misión imposible labrarse un hueco en el mercado sin las sucias tretas de la mercadotecnia.

Comercialidad cada vez se cruza menos palabras con la calidad y estamos comprobando día a día la resistencia digestiva de nuestros estómagos, por lo que recomendamos encarecidamente desconectar de estas vías de comunicación y ahondarse en aguas mucho más disfrutables y encomiables.



Sólamente leyendo los textos escritos por Santi Balmes Sanfeliu, uno reconoce el gran escritor que lleva dentro. Como dice él, consigue crear imágenes "de mirada universal pero de alcance personal". En estas 14 canciones intenta converger una relación adolescente que se despliega durante unos diez años, de 1999 a 2009.

14 canciones originales en una apuesta arriesgada. Puede resultar algo cansado escuchar del tirón y es difícil mantener el listón en todos los cortes. Realmente, no todas las canciones consiguen equipararse, pero la mayor parte de ellas aprueban con nota. Se agradece que la banda haya decidido incluir tal cantidad de canciones en estos tiempos en que se economiza hasta los tracklist de los discos.



Como decíamos, estos catorce cortes han sido concebidos como un hilo argumental que forma la historia de este amor con final infeliz; que conste que no desvelamos el final de la película porque desde el primer track: "Allí donde solíamos gritar" se usa como avanzadilla un resumen de lo que va a ser esta tormentosa relación con personajes secundarios involucrados como John Boy, el Ectoplasta, o el hippie de "Algunas plantas".

Podría resultar tedioso un disco monotemático, pero la capacidad creativa de Santi consigue que aunque todas conformen parte de un conjunto, cada una tenga vida propia e independiente. Podemos extraer cualquier pieza de este puzzle que no necesitamos de las demás para captar sus crípticos mensajes, aunque todo se comprende con exactitud escuchando toda la obra, adquiriendo los matices y viendo cómo se suceden los años y las visiones se van diversificando.

En resumidas cuentas, arrancar los textos sin haber escuchado la obra es de por sí una gozada, una inspirada lírica que retrata esta relación como parte de un mundo, tocando la política ("La mirada de la gente que conspira"), la venganza ("Miau"), el análisis ("Voy a romper las ventanas"), las peleas ("Segundo asalto"), las terceras personas ("Cuestiones de familia") o los celos ("El ectoplasta").



Sobre el papel, "1999" es una obra de diez. El problema surge cuando se disponen a reproducirla con música.

Love of Lesbian parecen más empeñados que nunca en sonar complacientes, en confeccionar un sonido apto para reproducirse en cualquier emisora de radio. Ni cantosamente comerciales, ni lo suficiente indies, ni muy rockeros ni poperos. En lo que es producción podrían formar parte de la misma liga que, y no bromeo, Amaral o El Canto del Loco. Algunos arreglos de sintetizadores que se han incluído en temas como "El club de fans de John Boy" o "El ectoplasta" nos recuerdan al pop más comercial que en este país bordan Amaral o La Oreja de Van Gogh.

Cuando quieren sonar melancólicos salen airosos, el primer tema del disco podría ser lo mejor del disco, y estoy casi convencido al 100% de que es así, truco que consiguen imitar en "Incendios de nieve", donde la música juega un factor fundamental en el transcurso de la historia.



Relegar las guitarras a un segundo plano les hace flaco favor, porque "Miau", "El Ectoplasta" o "Algunas plantas" requieren más dosis de mala leche, y suenan más inocentes que un capítulo de "Médico de familia". Toda una pena que aquí no hayan sabido, o no hayan querido, vestir las canciones con el traje que más parecía que se le ajustaba. Cuando los efectos programados o una percusión digna de Vale Music suenan más altos que la guitarra, mal camino llevamos. No me extrañaría encontrar en los créditos de producción a Nigel Walker o Cameron Jenkins.

Más airosos salen de "La mirada de la gente que conspira", que sigue resultando ultraligera, con el piano ocupando la posición que igual la guitarra eléctrica hubiera tomado con más garbo.



Por lo que desechado los tiempos rápidos, nos quedan los medios tiempos que convencen más: "Segundo asalto", "Cuestiones de familia" o "1999" suben la puntuación media y justifica ese sonido tolerado para todas las edades, que ni molesta ni reconforta. Repetimos, cuando hay que pisar el acelerador y sacar tesón es cuando Love of Lesbian se quedan cortos. Por lo que están contando sonarían más creíbles con una actitud de leones, pero sin embargo, estamos escuchando a los corderos cantar las letras escritas por los leones.

Quizás ése sea el sonido definitorio del disco y la banda no quería sonar dura ni agresiva, simplemente, accesibles para todo el público. Pero ya que incluyes guitarras en tus arreglos, dótales de más protagonismo, porque al final el resultado queda irrelevante.

Los oídos más sensibles estarán encantados con la templanza de "1999" pero los que esperan un envoltorio digno del contenido, nos hemos quedado un poco chafados. Lo que mejor representa el concepto del disco es la imagen de los incendios de nieve. Donde debía haber fuego y calor resulta que nos dejan helados.

Aún así, mi voto al mejor disco español del año va para ellos. Se lo han ganado.

Por cierto, el nombre del disco es "1999 ((o cómo generar incendios de nieve con una lupa enfocando a la luna)". No era cuestión de repetirlo entero cada vez que lo mencionara...

Lo mejor: Incendios de nieve, Allí donde solíamos gritar, Segundo Asalto.
Lo peor: El ectoplasta, Las Malas lenguas, Miau.

Valoración: 8

sábado, 5 de diciembre de 2009

"Mad world" - Un mundo loco en diferentes bocas



TEARS FOR FEARS, LA ORIGINAL

La mágica década de los 80, la cual siempre insisto que me hubiera gustado vivir como persona adulta, nos ha dejado un legado impresionante de canciones que mayormente se caracterizaban por un surrealismo total.

La introducción del ordenador como un instrumento más, "inhumanizó" la música de tal manera que parecía que de lo único que se podía hablar en una canción electrónica era de temas vanales, sin ningún ápice de sentimientos. La electrónica usaba directrices superficiales en su concepto y los primeros grupos que se atrevieron a utilizar un sintetizador como bandera, rechazaban los temas de amor en todas sus vertientes, ni siquiera subliminalmente. La simbología era retorcida, oscura e intranscendental. Había otras muchas emociones de las que hablar, emociones más inspiradoras que presentadas al son de un beat programado encontraban su mejor enfoque. La máquina requería de una extensión verbal y así se ofrecía, ni corazón ni mente, simplemente palabras que parecían frías y despiadadas, pero que ocultaban un transfondo mucho más perturbador del que parecía a simple vista.

Depeche Mode recurría a la tenebrosidad en discos como "Black celebration", Pet Shop Boys a la austeridad en "Actually" y Tears for Fears al planteamiento psicológico, al humano expuesto en los extremos en discos como "The hurting" o "Songs from the big chair".

Roland Orzabal, principal compositor de la banda, parecía que viviera en un universo paralelo, discriminado por su entorno e incomprendido, el miembro de Tears for Fears esbozaba extraños pasos de baile en los primeros videos de la banda, como siguiendo un extraño ritual que intentara llamar la atención a extraterrestres o seres de su órbita, como lo hacía en "Change" o en este "Mad world" del que vamos a hablar.



Publicado a finales de 1982 como single, "Mad world" supuso el primer gran éxito del dúo, alcanzando el #3 en la lista de singles de UK. El tiempo se ha encargado de engrandencerla hasta convertirla en una canción referente de la década, aunque en su momento sólo significara la punta del iceberg de una banda que estaba a punto de publicar himnos como fueron "Shout" o "Everybody wants to rule the world".

El primer disco del dúo inglés dolía desde el título: "The hurting", y "Mad world", intepretado por un nasal Curt Smith, se convirtió en la canción más popular de ese album.

Intencionadamente escrita desde la perspectiva de un niño, analiza la incompresión y la inaceptación a formar parte de un conjunto. El protagonista es un ser extraño que admite que los mejores sueños que tiene son aquellos en los que muere, que le cuesta relacionarse en el colegio y que se siente fuera de un mundo organizado y con reglas.

Un texto sencillo en su planteamiento pero complejo en su mensaje. Se nos presenta un mundo gris lleno de seres infelices. Podría ser una oda futurista, por aquella época las películas de ciencia ficción hacían furor y el mundo parecía convertirse en un lugar inhóspito. "Mad world" podría formar parte de la banda sonora de una enrevesada película de Stanley Kubrick. Su letra es realmente inquietante y su ritmo casi monoacórdico en gran parte de su desarrollo influye en esa precisión.

La canción en su versión original es la que mejor ha sabido transmitir ese grado paranoico y surreal que esconden sus versos, aunque la interpretación de Curt Smith no haya sido la mejor que del tema se haya realizado.

Lo mejor: Como autores, remataron un texto "incómodo" con un sonido que acompañaba a la perfección la idea que transmitía.
Lo peor: La insulsa interpretación de Smith.


GARY JULES, LA FAMOSA




Un desconocido Gary Jules participó en la banda sonora de la película de culto "Donnie Darko", protagonizada por la estrella de "Brokeback Mountain" Jake Gyllenhaal. Roland Orzabal fue el encargado de confeccionar el soundtrack de dicho film, el cual incluía hasta canciones originales de Tears for Fears como "Head over heels", pero para "Mad world" decidieron ir más lejos y grabar una versión, cruda y somnífera, en la que un piano iba a acompañar la afligida voz de Gary Jules, un intérprete de folk americano completamente desconocido.

Esta versión triunfó 20 años después de que la original fuera editada. Fue el single más vendido en la Navidad del 2003, dos años después de que la película fuera estrenada. Inexplicablemente, el cover se hizo muy popular, el sentimiento de inadaptación que la letra reflejaba era perfecto para esta película inusual, pero dos años después la sentida voz de Jules sonaba en todas partes, en series de televisión y programas. Nunca en momentos agradables. La tristeza de su interpretación era infinita.



"Mad world" consiguió asi más popularidad de la que nunca gozó. No dejaba de ser curioso que un lamento tan sombrío y apagado con que transformó Michael Andrews (productor del tema) la pieza original de Tears for Fears, fuera el gran éxito de un periodo tan alegre como debería ser la Navidad.

Por lo que reconozcamos que en la forma de Gary Jules es como más se ha conocido "Mad world", que pocos asociarían a la electrónica industrial y aséptica con la que fue idealizada por sus creadores.

Lo mejor: La atmósfera creada gracias a la evocadora voz de Gary Jules.
Lo peor: Demasiado triste, suena catastrofista cuando debería sonar alarmante.

ELISA, LA ROCKERA



Ahora nos situamos en el 2009. Para su último disco de estudio, la italiana Elisa ha querido incorporar su particular adaptación de "Mad world". Aunque empieza siguiendo una similitud a la de Jules, deciden apropiarle una sonoridad diferente: veamos qué tal suena con guitarras. Puede ser que la primera vez que se escuche nos deje algo perplejos. Este tema no es un tema con una letra chispeante y positiva, todo lo contrario, evoca un mundo oscuro y solitario. La subida de escala de Elisa y la introducción de guitarras le hace perder algo de ese aroma inconfortable que carecían las previas.



Dota a la melodía de una fuerza que, digámoslo directamente, no era necesaria. En su delicadeza radica su poder, en su oscuridad está el acierto. No hay porqué darle vida cuando la muerte rodea todas sus palabras. Su mensaje es desolador. No, nos convence escuchar ese estribillo cargado de negatividad en clave de rock.

Se agradece el riesgo que la italiana ha corrido, ofreciendo una recreación diferente a la original y a la famosa, pero ha perdido gran parte de esa chispa que nos inquietaba en nuestras acomodadas vidas. Eso sí, como buena vocalista que es, no decepciona en ningún momento, ofreciendo tonos altísimos para alabar pero que a su vez, resultan prescindibles.

Lo mejor: La primera parte y los coros añadidos (escritos nuevos para la mezcla), es el compendio idóneo entre medias de la original y la de Jules.
Lo peor: La fastidiaron con las guitarras.


ADAM LAMBERT, LA VERSIÓN DE LA FAMOSA



El chico de moda en medio mundo, Adam Lambert, interpretó durante el American Idol una versión, no de Tears for Fears, sino de Gary Jules. No se ha contentado con repetir la melancólica interpretación de Jules sino que, por supuesto, ha querido derrochar poderío vocal, repetimos, sin razón ninguna. Cantar en notas más altas no significa ponerle más énfasis a una canción, un tema como "Mad world" sólo precisa de cierta sensibilidad para transmitir el dolor que tanto la melodía como la letra requieren.

Lambert, durante la primera parte, lo consigue excepcionalmente, pero luego no resiste la tentación de lucirse y hacer que ese mundo incomprendido y extraño en el que parece vivir el protagonista sea menos auténtico.

Lo mejor: Lambert a ratos convence, sobre todo cuando no se sale del guión.
Lo peor: Querer lucirse vocalmente y no interpretativamente.



Cuatro versiones de la misma canción que ofrecen visiones muy diferentes de la misma pieza. La original, más realista pero con una interpretación más vacía, la famosa, más sombría y espeluznante. La de Elisa algo fuera de lugar y la de Lambert acertada a ratos.

Nos quedamos con la sosegada versión de Gary Jules, sin desmerecer por supuesto a la original, pero si Curt Smith quedó relegado de la banda grabaciones después, fue por algo.

¿Con cuál te quedas tú?

LETRA:

All around me are familiar faces,
worn out places, worn out faces
Bright and early for their daily races,
going nowhere, going nowhere
Their tears are filling up their glasses,
no expression, no expression
Hide my head, I want to drown my sorrow
No tomorrow, no tomorrow

And I find it kind of funny, I find it kind of sad
The dreams in which I'm dying are the best I've ever had
I find it hard to tell you 'cause I find it hard to take
When people run in circles it's a very very

Mad world
Mad world
Mad world
Mad world

Children waiting for the day they feel good
Happy birthday, happy birthday
To feel the way that every child should,
sit and listen, sit and listen
Went to school and I was very nervous
No one knew me, no one knew me
Hello teacher, tell me what's my lesson
Look right through me, look right through me

And I find it kind of funny, I find it kind of sad
The dreams in which I'm dying are the best I've ever had
I find it hard to tell you 'cause I find it hard to take
When people run in circles it's a very very

Mad world
Mad world
Mad world
Mad world

And I find it kind of funny, I find it kind of sad
The dreams in which I'm dying are the best I've ever had
I find it hard to tell you 'cause I find it hard to take
When people run in circles it's a very very

Mad world
Mad world
Halogeon world
Mad World


Nota: La original es la única que al final menciona el término "Halogeon", que por cierto, no lo contempla el diccionario. La de Jules acaba diciendo "Enlarging your world" y Elisa y Lambert directamente se abstienen.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Arcade Fire - Tercer disco en camino



Ya lo podemos decir, antes de escuchar una sola nota. Muy mal se les tiene que dar para que el nuevo album de estudio de los canadienses Arcade Fire no vaya a ser uno de los, digamos, diez mejores discos que se van a publicar a lo largo del 2010. ¿Hacemos apuestas?

Después de un periplo de tres años en los que nada se ha sabido de ellos, parece ser que esta primavera nos traerá lo nuevo y esperado de este gran grupo, grande en número y en calidad.

En Hipersónica se hacían eco de las quejas de Julián Ruíz en Plásticos y Decibelios su blog, que protestaba por la tardanza de este sucesor de "Neon Bible". Bueno, podemos decir que tres años no es nada si lo comparamos con otros grandes regresos que se van a dar este año como el de Sade o Natalie Merchant.

Seguramente la espera merecerá la pena y nos sorprendan con algo original. Lo único que han adelantado, las migajas para saciar el hambre, es que tendrá muchos arreglos orquestales, lo cual puede tener resultados desiguales. Pueden ser arreglos épicos a lo Get Well Soon o pomposos a lo "The resistance" de Muse. Preferiría de los primeros, claro está, y es lo que me espero de ellos.

Bueno, que la galleta ya está en el horno, sólo falta poder degustarla.

La Pausini publica DVD en directo.



Sus propios fans han sido los más decepcionados con el resultado del producto final. Aunque la publicación de un DVD de su última gira cantando las canciones en castellano era algo que todos ansiábamos, visto el espectacular concierto que ofreció la italiana en Madrid, muchos han sido los que le han dado la espalda al cutre montaje que se ofrece.

Imágenes superpuestas sin ton ni son, contenido visual mediocre... en los foros de opinión se están quejando agusto. Parece ser que en el mercado latino el DVD incluye el concierto en italiano, con todo lujo de detalles y después algunas canciones en español en un montaje muy de principiante, nada profesional. De ahí que la gente se haya revelado. Con razón.

Todavía no he tenido el gusto de verlo, aunque después de haber leído los comentarios, algo de miedo me da. Yo soy el primero que andaba eufórico con la sola idea de poder hacerme con todas las canciones que sonaron durante el espectáculo, recreaciones sublimes de sus éxitos, en su mayor parte mejoradas en demasía. La puesta en escena y sus efectos de video y luz también merece la pena rescatar, pero si todo esto no se ve reflejado en el DVD, para nada me interesa.

Laura ha incluído tres canciones inéditas en este "Lauralive" y como presentación está sonando, "Menos mal", lo que parece un descarte de "Primavera anticipada". Ya nos enteraremos de más cosas, si nadie antes nos informa o da más detalles...

martes, 1 de diciembre de 2009

Muse - Lisboa 29/11 - Metidos en su papel



"Brutal, colosal, espectacular... El mejor show de la actualidad... Unas máquinas del directo..."

Efectivamente, Muse en concierto son apabullantes. En lo suyo son unos fieras, unas auténticas máquinas, como reseñan los expertos. Tan maquinizados que realmente actúan como autómatas: sin fisuras y con mucho control. Conocen su función a la perfección, saben dónde deben estar situados en cada momento, están tan concentrados en su papel que puede ser que se hayan olvidado de que tienen miles de personas enfrente de ellos, un público entregado en completa devoción.

Como en un musical de Londres, asistir a un concierto de Muse ofrece una calidad de sonido magistral, una puesta en escena intachable y unos efectos especiales sorprendentes. La diferencia está que los actores en el teatro no interactúan con los espectadores y en un concierto se pueden (y deben) permitir esa libertad, acercándoles a la altura de seres reales de carne y hueso que saludan, comentan, animan y ofrecen, en resumen, algo de "contacto" cercano con sus seguidores. Porque el público está deseando unas palabras de ánimo de sus ídolos, !!que estamos en un concierto de Muse!!.



Se vaticinaba grandioso. Tras la actuación de unos prescindibles Biffy Clyro, estábamos todos impacientes de saber qué iba a pasar con los tres edificios que casi rozaban el techo del Pabellón Atlántico de Lisboa. Unos augurababan que se desplomarían, otros que se abrirían... Finalmente la intro que hicieron superó todas nuestras expectativas lo que ya nos dejó con la boca abierta desde el minuto uno. Proyecciones sobre los edificios nos mostraban una línea de siluetas de perfil que bajaban a paso mecánico las escaleras de los pisos, hasta que en un punto se detenían y empezaban a desplomarse al vacío, de igual manera que en el principio de la película "El incidente", los obreros caían desde lo alto de la construcción.

Y en medio de este esperpéntico espectáculo las telas que cubrían las tres edificaciones se retiraron de sopetón para dar lugar a la gran aparición: en la mitad de cada uno estaba cada integrante de Muse desgranando los acordes de "Uprising". Como si fuera una aparición mariana, el público en éxtasis.
Algunos pudimos apreciar que el volúmen estaba relativamente bajo, pero enseguida los técnicos de sonido remediaron este detalle. Iba a ser atronador como habían anunciado, no se podían andar con chiquitas.



Postrados en sus alturas continuaron con su particular homenaje al sonido Camela que efectúan en "Resistance" (tienen también su momento Queen).
Después llegó el tsunami que arrasa con todo, el volcán que estalla, el huracán que no deja tregua: "New born" sonó y todo el público, literalmente, se volvió loco.

Empujones en todas las direcciones, casi imposible mantenerse en pie... o participabas en la avalancha o te hundías. Cuando esto ocurre en la tercera canción, uno piensa asustado de que como siga así todo el tiempo va a ser un concierto duro. Menos mal que fueron ráfagas de rock de estadio encolerizado. Fue por ese rato que realizaron el primer saludo, en portugués, claro está. Observábamos un Matt Bellamy que no desafinó una nota y repetía pose con la guitarra, como a él le gusta, un Bellamy que no hacía yo tan enclenque, casi de aspecto enfermizo. Junto a él Dominic Howard, el frenético batería y el más parlanchín del grupo (teniendo en cuenta lo parcos que son), y el rígido Christopher Wolstenholme al bajo, en su mayor tiempo como disecado a un lado del escenario.

Fieles interpretaciones a sus éxitos como suenan en las grabaciones de estudio, "Time is running out", "Supermassive black hole", "Map of the problematique", "Starlight"... Apenas cambios en las estructuras, nada perceptible. Más desmadre en "Plug in baby" o "Hysteria", comprobando claramente que lo que disfruta el público son sus clásicos. Se subían a los edificios, Matt sacaba un curioso piano con luces en la tapa, para tocar una lograda "United States of Eurasia" y la aburrida versión que hacen de "Feeling good". Momentos para el descanso, llega "Undisclosed desires", que suena más pop si cabe en directo, el público toma aire. Los perros tienen hambre de rock, no queremos mamarrachadas ... llega una última parte con el acelerador a tope. Con "Knights of Cydonia" rematan al personal enferverizado que corea todas las partes instrumentales de la épica canción. Se despiden fríamente, muy ingleses, hasta el año que viene, según Dom.

Son el mejor grupo en directo de la actualidad, mal le pese a U2 o Coldplay las comparaciones. Pero se han hecho tan profesionales en la materia, tan quasi perfectos, que quizás no sientan la necesidad de que exista una comunicación algo más amplia con su público, y que conste que no exijo una perorata para anunciar cada canción, sino alguna eventual palabra para demostrarnos que están ahí y no se están limitando a interpretar. Que son músicos y no actores.



Gracias a mi colega Diego por las fotos, que son del mismo concierto donde estábamos, justo en la posición desde la que lo vimos, el punto neurálgico de la sala. Nadie empujaba más que nosotros!!

Duncan Sheik - Nunca estarás solo - Descansa en paz

Duncan Sheik. Nuestro querido Duncan Sheik. Maldita casualidad que hace unos pocos días hablábamos aquí de una de tus últimas maravillosas c...