lunes, 20 de agosto de 2018

En cuerpo y alma - Esta es la historia de un amor


La belleza y sensibilidad que transmite la película húngara "En cuerpo y alma" es difícil de describir y de descifrar. Esta historia de dos personas antagónicas que trabajan en un matadero, y que se encuentran de la forma más inverosímil que pueda existir, convirtiendo la historia casi en ciencia ficción, está recreada en forma de fábula preciosista con unas imágenes extraordinarias que se quedan grabadas en la retina.

María, su protagonista, es una chica apática y tímida con una incapacidad notable para socializar con las personas hasta el punto de no soportar el contacto físico. En su intento de acercarse más al mundo, su terapeuta le recomienda que escuche música pues se sabe que puede afectar a los cambios de humor.

María acude a una tienda de discos buscando música de amor. Así se lo dice a la dependienta, que le recomienda un disco que María compra sin siquiera saber qué es.

Cuando llega a casa, lo pone en el reproductor y empieza a sonar el "What he wrote" de Laura Marling. No es capaz de terminar los primeros versos y lo detiene. Se siente desgarrada, como si hubieran violado su intimidad. Esa canción estaba hablando de ella.


Más tarde, le reconoce a su compañero que ha empezado a escuchar música para que vea que tiene intención de cambiar. ¿Ah, sí? ¿El qué? Le pregunta. - No sé, sólo me gusta una canción -
Ese mismo tema es el que elige de fondo en una escena crucial del film que aquí  no vamos a desvelar, por si alguno os animáis a verla, que merece mucho mucho la pena.

Esta película fue nominada a los Oscar en la edición pasada a Mejor Película de habla no inglesa.





domingo, 19 de agosto de 2018

Grease - There are worse things I could do (40 Aniversario)


El pasado día 16/08 se celebraba el 40 Aniversario del estreno en el cine de Grease, y para tal ocasión, parte del elenco original se reunía en conmemoración del evento.

Todos los que amamos los musicales sentimos predilección por Grease, una película que por más veces que veamos, no nos cansamos. Tantas veces la habrán echado en televisión, con datos de audiencia siempre buenos, y es que si uno está haciendo zapping y de repente sale esta película, somos incapaces de cambiar de canal.

La banda sonora es clave fundamental en el éxito del film. Si la historia principal era la de Sandy y Danny (Olivia Newton-John y John Travolta) que se profesaban su amor mutuo a escondidas, ella como una remilgada e introvertida estudiante y él como un gamberro de pandilla, hay otras historias en la película que también sobresalían y que el espectador espabilado, reconocía con tanto fundamento como la de la famosa pareja.

Una de mis escenas favoritas es en la que la problemática y rebelde Rizzo, interpretada por una treinteañera Stockhard Channing (la más mayor del elenco de estudiantes), demostraba su lado vulnerable en la maravillosa pieza "There are worse things I could do".

Rizzo se queda embarazada de Kenickie (Jeff Conaway), y se cuestiona en esta canción el tipo de persona que es. Aquí tenemos el gran momento de Stockhard, clave para entender y empatizar con su personaje.
Apostada en la salida del instituto, observa como salen unas compañeras que murmuran entre ellas "esta es la chica de la que os he hablado"... Sí, es la comidilla de todos.
Afligida pero con insolencia, Stockard comienza su alegato al individualismo. "Hay cosas peores que podría hacer, como estar con dos chicos a la vez. La gente puede pensar de ella que destructiva y una buena pieza, y reconoce que pueden tener razón.

Sin dejar de sostener sus libros, entona con rostro orgulloso y un aire de condescendencia que se podría quedar en su casa todas las noches, esperando a Don Perfecto,  darse duchas frías a diario y desperdiciar así su vida, esperando un sueño que no llegará -  (esta parte es clara referencia al personaje de Sandy) - para acabar admitiendo que por muy dura y distante que sea con el mundo, es capaz de sentir y llorar. Pero llorar frente a ti - Kenickie se encuentra cerca ocupado con su coche, ella evita que le vea - , eso es lo peor que podría llegar a hacer.

Una confesión final que rompe con la hostilidad mostrada hasta ahora del personaje para dejarnos entrever una cara más amable de su carácter, eso sí, pletórica de orgullo.

Llama la atención que sea una escena que el director quería suprimir de la edición final. La propia actriz tuvo que convencerle para no hacerlo, porque mostraba la verdadera identidad de Rizzo, de otra manera, nadie podrá saber por qué se comporta así. Curiosamente, hubo otro gran solo que se perdió por el camino, el que en principio iba a protagonizar el novio de Rizzo, el también secundario Kenickie. Era ni más ni menos que la famosa "Greased Lightnin'", que finalmente recayó en Travolta porque según se dice quería ese número y movió sus influencias para conseguirlo.

Si lo pensamos bien, tiene sentido, ya que el personaje de Kenickie estaba obsesionado con los coches y esta canción y la escena en la que sale - mientras están montando el coche -, se ajusta más a su perfil que al de Travolta. Pero claro, John era la gran estrella de la película, no se le podía decir que no... 





There are worse things I could do,
than go with a boy or two
Even though the neighborhood thinks
I'm trashy and no good
I suppose it could be true,
but there are worse things I could do 

I could flirt with all the guys, smile at them and bat my eyes.
Press against them when we dance,
make them think they stand a chance
then refuse to see it through,
that's a thing I'd never do.

I could stay home every night
Wait around for Mr. Right,
take cold showers everyday,
and throw my life away,
on a dream that won't come true

I could hurt someone like me,
out of spite or jealousy,
I don't steal and I don't lie,
but I can feel and I cry
A fact I'll bet you never knew,
but to cry in front of you,
that's the worst thing I could do.

sábado, 18 de agosto de 2018

Shearwater - The Golden Archipielago (Crítica de Rockdelux)



Hay que ver cómo puede crecer un proyecto paralelo.
Shearwater, válvula de escape en su día para Jonathan Meiburg y Will Sheff, teclista y frontman respectivos de Okkervil River, sirve de prueba.

La banda de Austin entrega ya su sexto disco, el tercero para Matador, si obviamos que el sello solo reeditó, con algunos cambios y extras, "Palo Santo" en 2007.


Desde entonces, Meiburg lleva a solas el timón (hace dos años dejó también el grupo matriz), y tras el excelso "Rook" (2008) persevera ahora en su interés por las relaciones entre el hombre y la naturaleza.

Ya no es sólo su pasión por las aves, evidente en el nombre del grupo y en sus portadas: ahora se trata de indagar en la vida de islas remotas (un dossier complementario de setenta y cinco páginas, con fotos propias, lo documenta).



Mientras, su folk-rock se desarrolla en torno a esa voz, tan a lo Buckley (padre e hijo), que puede resultar a veces meliflua ("Hidden lakes", "God made me"), pero a la que redime su calidad como compositor.

Su gusto para los arreglos también acompaña: minicolchones acústicos ("Meridian"), refuerzos dramáticos ("Black eyes") y la percusión obsesiva de Thor Harris ("Landscape at speed"), caóticas bolas de fuego ("Corridor") o simple piano y voz ("Missing islands").

Y un par de cumbres, "Uniforms" y sobre todo, "Castaways", aderezan una obra muy atractiva.





Ramón Fernández Escobar
RDL 283 (Abril 2010)
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Lo primero que te llama la atención de Shearwater es el chorro de voz de Jonathan Meiburg, con apuntes de tenor, convirtiéndole en uno de los mejores (y más desconocidos) intérpretes. Su forma de modular, de interpretar con tanta aflicción, aportando una teatralidad inherente a sus textos. Tan pronto te está susurrando como se desgañita despertando del letargo. Su voz desprende épica a raudales.



La mejor prueba es escucharle en "La Dame et la Licorne", de su aclamado "Palo Santo".

Reconozco haberles perdido la pista en los últimos años porque de repente se veían discos, colaboraciones, eps de Shearwater cada poco tiempo y llegué a saturarme. He tenido que mirar su discografía oficial para saber cuál de todos estos trabajos publicados ha sido su último lp al uso.

Si no los conoces, y te gusta el folk rock progresivo con un cantante de los que se ven pocos, es tu banda.



viernes, 17 de agosto de 2018

Joan Osborne - Volviendo a Santa Teresa



La música que hemos escuchado con 14-15 años nos puede marcar de una forma definitiva en nuestra vida, nuestro ADN musical empieza a solidificarse con esa edad.  Con apenas 15 años, y fascinado por la melodía del archiconocido "One of us", me hice con una copia del disco en CD de una advenediza Joan Osborne sin haber escuchado nada más de ella. A la aventura.

Recuerdo que fue un poco frustrante no encontrar ningún tema tan accesible y directo como el "One of us", que además, se encontraba en la parte media del tracklist, quitándole peso e importancia a la canción.


Eran otros tiempos, y por entonces, éramos mucho más pacientes con la (poca) música que aterrizaba en nuestras manos. Estamos hablando del año 1995, por entonces no disponíamos de Internet y nos apoyábamos en la radio y la televisión para saciar nuestra hambre musical. Siempre diré que esta falta de accesibilidad hacía que valoráramos mucho más los discos. Con suerte, yo me podía permitir comprar un disco al mes. Los precios de los cds de novedad no bajaban de las 2500 pesetas (15 euros - para que os déis cuenta que apenas se han modificado los precios en este formato - ) y había que ahorrar mucho para hacerse con uno, prescindiendo de otras cosas. La disputa siempre era un cd o un videojuego. La balanza rara vez se inclinaba por el videojuego.


"Relish", como digo, fue decepcionante en la primera toma, como un animal indómito en el que hay que invertir mucha paciencia. Lo sentía demasiado extraño para mí, acostumbrado a melodías bastante más inmediatas, todos estos estilos que indudablemente desprendían más autenticidad que lo que solía escuchar, música de casta, eran un hueso duro de roer. Suponía que parte de la fuerza de las canciones radicaba en las letras, y no ayudaba a que el libreto del cd no las incluyera. Entendía palabras sueltas, pero no me quedaba con el contexto de las canciones.
Fue mi primera incursión, de alguna forma, al blues y a Bob Dylan, porque el segundo track, "Man in the long black coat" era una versión suya. Ningún tema del disco me conquistó en la primera audición, recuerdo pillarle un punto leve a "St. Teresa" y "Ladder", pero la que más fascinante me pareció del disco, una vez que empezamos a hacer migas él y yo, fue esa versión de Dylan.

Así, tras varios plays, mi nivel de tolerancia fue creciendo hacia canciones más experimentales como "Let's just get naked" (con una interpretación de Joan desentonado adrede, a ratos hasta desagradable) o las profundas americanas de raíz, como la soul de clase "Spider web" o la intrépida "Right hand man". 

Aún hoy por hoy me cuesta terminar este cd, sobre todo la parte final que se me atraganta  con "Help me" y "Crazy baby", aburridas y muuuy largas, pero reconozco la grandeza de las nueve primeras canciones, excepcionales en su cohesión.

Joan Osborne es una auténtica One Hit Wonder. En aquella época nada más se escuchaba de ella que no fuera el "What if God was one of us?". Así que si hubo singles después, me lo perdí o se me pasó. Una auténtica lástima porque posee una voz impresionante y carismática, con mucha fuerza e intensidad en sus interpretaciones.

Ahora descubro que "St. Teresa" fue el segundo sencillo del álbum, y llegó a grabar hasta un videoclip. Ni siquiera la Wikipedia recoge este dato.

Recopilando un poco de información sobre esta canción, que por el uso de Santa Teresa fue denunciada por la Iglesia Católica, aunque la mención a la santa es meramente anecdótico, pues la letra se encamina por otros pasajes más profanos, Joan explica cuál fue su inspiración:

Joan Osborne: It’s funny. That character actually was based on a woman I used to see out my window when I was living on the lower east side in New York City. I would see this woman out on the street corner, and she had a baby in a stroller with her. She was selling drugs fairly openly on the corner. Those were the days when that neighborhood was really kind of like the Wild West.
I was fascinated by her because I thought she was really a strong person to be out on the street doing what she was doing with her child by her side. I kind of admired her in a way, not that I would ever want to raise my own daughter in those circumstances, but this was a woman who was making the best of her situation and doing what she could to support her family in this urban jungle environment. So, I became fascinated with her.
I thought that if I could see her that maybe there were other people who were looking out windows and watching her as well. The song is from the point of view of imagining somebody else who is watching her and who might go down and buy some drugs from her and have a relationship with her. It was based on that. I don’t want to say much more about it because I don’t like to interpret lyrics too much, but that is who the song was based on.

De nuevo, como hizo en "One of us", incluye referencias religiosas para incomodar a la Iglesia. Si ya era una osadía imaginar a Dios entre nosotros, que una mujer vendiera drogas junto a su bebé y se encomendara a Santa Teresa, era otra ofensa intolerable para ellos.

Criada en el catolicismo, aunque distanciada con los años, Joan no se cortaba un pelo a la hora de tutearse con la sacra imaginería de esta religión, como también hacía Tori Amos en la misma época.

Eric Bazilian, coautor de la canción, relataba las transformaciones que iba sufriendo el sonido de la canción, de la que no acababan de encontrar su identidad hasta que probaron con la mandolina, encajando así en la melodía definitivamente, siendo este instrumento la principal base de la estructura:

"St. Teresa started its life as Allman Brothers style Blues, based around a sort of organ riff. It lived that way for a while. I think Joan came in with the verse melody and lyrics written around that type of song, and then at some point the mandolin riff came, but I was still playing it over a kind of Jazz/Waltz/Blues. We tried to cut the song that way and we could never really catch a groove on it, and then one day I said, 'Let me play this mandolin to a click track.' I turned on my sampler with a percussion bank in it and was looking for just a shaker or something I could use for the click. My finger ran into the top key, which happens to be that sample that starts the record. I played the mandolin to that. A very unique rhythmic structure was born."

Para terminar, comentar que esta canción fue nominada al Grammy a la mejor interpretación rock vocal femenina, premio que finalmente recayó en el "You oughta know" de Alanis Morissete.
Qué gran año aquél.




Merece la pena también incluir su interpretación en los conciertos de Pavarotti & Friends, que tan populares se hicieron por aquellos años, en los que la orquesta añade unos arreglos que engrandecen la canción. El que toca la mandolina en el video es Eric Bazilian.






"St. Teresa"

Sit down on the corner, just a little crime
When I make my money, got to get my dime
Sit down with her baby, wind is full of trash
She bold as the street light, dark and sweet as hash


Way down in the hollow, leavin' so soon
Oh, St. Teresa, higher than the moon


Reach down for the sweet stuff, when she looks at me
I know any man sees you like I see
Follow down the side street movin' single file

She say...
"That's where I'll hold you, sleepin' like a child"


Way down in the hollow, leavin' so soon
Oh, St. Teresa, higher than the moon


Just what I've been needin', feel it rise in me
She say...
"Every stone a story, like a rosary"
Corner St. Teresa, just a little crime
When I make my money, got to get my dime


Way down in the hollow, leavin' so soon
Oh, St. Teresa, higher than the moon


You called up in the sky
You called up in the clouds
Is there something you forgot to tell me...
Tell me, tell me, tell me, tell me, tell me

Show me, my Teresa, feel it rise in me
Every stone a story, like a rosary

jueves, 16 de agosto de 2018

Madonna cumple 60 años


Me fastidia que Madonna cumpla años y que se haga tan mayor. Me produce una especie de vértigo saber que una artista que me ha acompañado desde que tengo uso de razón, se vaya un día. Yo, que he crecido con ella, siendo "Like a virgin" uno de los primeros discos, si no el primero, con los que tropecé de pequeño, la considero una parte vital de mi mundo.

Su trayectoria ha sido un regalo para los que la admiramos. Cada lanzamiento era una celebración. Todavía recuerdo la época en la que estaba completamente enganchado a su música, los años del "Erotica - Bedtime Stories - Ray of Light - American Life". Tenerla aún en activo, haciendo giras impresionantes y sacando discos, que aunque no sean tan buenos como los anteriores, se agradecen, es una motivación para cualquier persona que encuentra en ella el reflejo de la superación y la falta de barreras.

No es un comentario subjetivo decir que es una de las mayores artistas que ha dado la música; los números y sus hitos la abalan. Es la artista femenina más exitosa de la historia y así lo refleja el libro Guiness.

No tenía preparado ningún artículo sobre ella, y merece que hoy encuentre un rato para poder celebrar con todos su 60 cumpleaños. Es un referente incuestionable ya no en los músicos, si no también en los que amamos la música.

La web Jenesaispop ha estado publicando un repaso a sus 60 mejores canciones, y os recomiendo echarle un vistazo porque hay varias curiosidades de su repertorio que seguro desconocíais.

¿Cuál sería para mí su mejor canción o su mejor disco? Es complicado decantarse sólo por una.
Tras mucho pensarlo estos días, creo que me decantaría por "Ray of light" como su mejor tema y el mismo disco como su obra cúlmen. Ahí tocó el cielo creativo.

Que su rayo de luz nos ilumine muchos años más, porque el día que se marche Madonna, tendremos la sensación de que una parte fundamental de nuestra existencia nos abandona.




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