"Rabbits on the run" es el cuarto largo de Vanessa Carlton y ya se puede escuchar en la red pues se ha filtrado hace algunos días.
Unos lo tacharán de intimista, otros de auténtico, los más fans de arriesgado... qué queréis que os diga... los pocos tracks que he escuchado me han aburrido más que una charla sobre la reproducción de los cangrejos.
Vanessa suena más adulta, noto que su voz ha cambiado, no es tan aniñada, hay veces que ni siquiera se la reconocen. Lo que falla aquí es la falta de vida, de alegría, de velocidad, es como un arroz pelao, sin carne ni pescao.
"Carrousel", en su día, comentaba que era un track idóneo para cerrar un disco, y sin embargo es el que lo abre. No es una mala canción, lo que falla es el minimalismo de la producción. A piano, con algunas cuerdas y unos coros de críos, parece como si fuera la versión "reprise" del tema original que no llegaremos a conocer. Y es que por un instante nos imaginamos el tema con su batería, con energía y carisma, y no lo vemos tan disparatado. "Carrousel" podría sonar así, pero se han decantado por hacerlo más... ¿soso?
Ya tenemos el video y vemos a una Vanessa cantando en el campo vistiendo los remiendos que sobraban en la tienda de retales de su pueblo.
El 21 de Junio se publica lo nuevo de Vanessa Carlton, "Rabbits on the run", y el primer sencillo, "Carrousel" ya está en circulación.
Con Stevie Nicks a los coros, "Carrousel" es de esas canciones que tan bien quedan al final de los discos. Apenas un piano y algo de percusión ligera, más propia de la Navidad que del comienzo de verano, se torna amable y complaciente, no deleita ni obnubila (como hacían el "Nolita's fairytale") y te deja insatisfechos. ¿Le falta fuerza? ¿Le sobra almíbar? Arriesgado como primer sencillo, quizás estemos ante una avanzadilla y el real primer sencillo se publicará en breve.
Aprovechando el lanzamiento de un recopilatorio de Vanessa, que al menos han tenido la decencia de llamar “The best of: ICON” y no “Greatest hits”, quería recuperar una de esas canciones que aquí se incluyen, que se editó como sencillo, pero que como el resto de la carrera de esta chica, pasó desapercibido.
¿Hay vida más allá del “A thousand miles”? Pues por lo que nos ofrecía el “Heroes & Thieves”, considerado para muchos, y para mí también, como su mejor trabajo hasta la fecha, parece ser que sí, todavía tiene cuerda para rato.
Chicas con aspecto lacónico, que se aferran a una guitarra o a un piano, que hablan sobre el amor en canciones amables y facilonas, hay miles. Vanessa puede parecer una más y su repertorio no ha tenido la consistencia necesaria como para que sobresalga del resto, aunque nos ha dejado unas cuantas tonadillas para aglutinar un correcto recopilatorio.
En sus tres largos, los singles brillan con luz propia, y por lo demás, quizás no así en el tercero, no nos sentimos especialmente atraídos.
“Hands on me” es una de sus más sobresalientes aportaciones musicales. Segundo single de su último disco, venía precedido de un hermoso pero algo anodino “Nolita’s fairytale” el cual precisaba de paciencia y dedicación, y sin embargo “Hands on me” te deja embobado desde la primera escucha.
Instrumentalmente es envolvente, no falta un piano sutil, unas cuerdas que revolotean y unos coros vigorizados. El estribillo es el mejor reclamo que posee, con esa letra de “mira por todo lo que hemos pasado”, en el que se mezclan confusamente datos de primeros encuentros en videoclubs con indicaciones a las generaciones venideras que hablarán sobre esa relación.
Tanto quiere abarcar en unas pocas líneas que no sabemos si habla de un “cuelgue” (crash) del momento, de lo mucho por lo que ha pasado con su pareja, de lo que les queda por pasar… Si no te crees lo que dice, lo mejor será que pongas las manos sobre ella. Sin tanto analizar lo que dice o deja de decir, me impresiona la melodía y ese buenrollismo que me transmite. Su escasa duración, no llega a los tres minutos, la hace quizás algo compactada, como que se han pasado con la edición. Sobre todo si tenemos en cuenta que tiene hasta un puente, y el estribillo varía en la parte final. Hubiera estado bien darle un minuto más al tema, para hacerla más consistente y de paso, haber enlazado mejor lo que se quiere transmitir con la letra, que lo deja a la imaginación del oyente, sin un objetivo claro.
Nos tendremos que creer lo que dice.
PD: Chisme!! buscando fotos de la nena, me encuentro con que recientemente ha admitido su bisexualidad. Estar con maromos como Stephan Jenkins o John Mayer parece ser que no han acentuado su heterosexualidad sino todo lo contrario.