martes, 2 de octubre de 2007

JAMES BLUNT - BACK TO BEDLAM



Acaba de salir el segundo album del hombre de voz aguda que más sonó en el 2005 con ese chirriante tema que era "You're beautiful", melodía que sonaba allá por donde fueras, en ascensores, supermercados y a todas horas en televisión, una auténtica persecución.
Yo, más chulo que nadie, hago una crítica de su primer album y no del segundo, porque aún no he escuchado mucho ese "All the lost souls" con el que ha atacado James Afilado.

Un "pacer" es un término usado en la jerga musical para denominar a aquellos discos que no tienen un lanzamiento espectacular en listas y que a medida que se van extrayendo singles el disco adquiere popularidad y ventas hasta llegar a convertirse en éxito.

Eso fue lo que pasó con el disco de James Blunt, "De vuelta al manicomio". Un título que suena potente, fiero, que promete experiencias fuertes, para que luego uno quede decepcionado ante otro disco más con letras de amor y melodías almibaradas.

El tercer single del disco fue "You're beautiful" y llegó al número 1 en UK tras una tremenda campaña de promoción que incluía concurso radiofónico buscando a la aludida de la canción.
Dicho tema elevó el disco a lo más alto, se volvieron a publicar los dos primeros singles y provocaron unas ventas mundiales de 3 millones de discos, de los más vendidos en lo que llevamos de década y uno de los discos de artista novel más vendidos de la historia.

Cifras astronómicas, éxito masivo y una pregunta en el aire... ¿realmente el disco merece tanto éxito?
Por un lado, es un disco que llega a un sector muy amplio de público, siendo agradable de escuchar, para todas las edades y con contenido nada ofensivo.
Luego la calidad del disco es mediocre, las composiciones lineales y clásicas y la manera de James es comedida y a ratos molesta, para que vamos a engañarnos.
A la pregunta propuesta yo respondería un rotundo no, pero como sé que los temitas como el "You're beautiful" de marras gustan a millones de personas, no me extraña que pasara lo que pasara.

Así, hay canciones de pop-rockerillo como "High", "Wisemen"(con una parte instrumental preciosa, omitida en la versión single) o "Billy" que en su estilo no están mal, son resultonas, estribillos pegadizos y melodías graciosas, que rezuman inocencia y corrección, astutamente ideadas para sonar en radio fórmulas.

También hay cosas llamativas, como en los tracks "Out of my mind" (un tanto sombrío) o en "Cry" (la mejor producida de todas) y en las tremendas baladas ("No bravery" y "Goodbye my lover"), que son el punto fuerte de Blunt, lo que le dará de comer en su carrera, los tiempos lentos.

Un disco comercial, con pocos riesgos, pensado para agradar al mayor número de gente posible... y el objetivo se cumplió.
Aunque lo del manicomio (bedlam) sigo sin ver la relación...

7,25/10

Video de Goodbye my lover:


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