10 de Diciembre del 2019. Esa es la fecha en la que se publicó la última entrada en este blog que todo el mundo, incluido el autor que aquí reaparece, dábamos por muerto. Un blog, un medio denostado, abandonado, sin apenas repercusión, fuera de todo... pero sigo pensando, con tanto alcance, tantas posibilidades. En estos 7 años en los que no se ha publicado ninguna entrada, ¿qué es lo que he estado haciendo? No he dejado de escuchar música, eso os lo aseguro, quizás más que nunca. Continuamente descubriendo, emocionándome... sin embargo, compartiendo a un muy pequeño nivel. Con mi pareja, algunos amigos... poca atención, pocas respuestas. Aflicción y aceptación. Se me hace tan grande el mundo, desde la calle en la que vivo hasta la sala de un concierto. Cuando acudes emocionado a ver a un artista en vivo. Ahí estás, rodeado de seguidores como tú, posibles almas gemelas musicales, al menos con posibilidades altas. Tantas conversaciones que podríamos entablar, tantos momentos perdidos.
He conocido muy poca gente a lo largo de mi vida con la misma pasión por la música que tengo yo. Gente que le guste la música porque a quién no le gusta, muchísima, pero gente que quiera seguir conociendo, disfrutando, aprendiendo, y que no se haya quedado atrapado en un estilo, un género o una época, muy poca. Es difícil hacer match melómano. Intentas extraer todo lo que puedes de aquellos que te pueden aportar conocimiento, los que intuyes van por tu carretera, pero el problema suele llegar cuando después de escuchar sus señales de tráfico, intentas mostrarle tú las tuyas. Es normal que a determinados perfiles bien sea por la edad o por el ostracismo en el que nos hemos introducido, estemos totalmente al margen de lo que "suena" en el mundo, y es comprensible que muchos piensen que esto que suena ahora en el mundo, y hablo a fecha 1 de Agosto del 2026, no me gusta nada.
Porque yo siempre mantengo, y mantendré hasta el día que me muera, que se sigue haciendo buena música. Si consigues apartar la basura, te alejas de lo comercial (sobre todo en España) y buceas por mares menos transitados, vas a seguir encontrando auténticas maravillas sonoras.
Así que esta hambre de conocer gente y compartir escuchando, a mis años acercándome a los 50, la sigo teniendo. Siento que me estoy perdiendo algo muy bonito del mundo y no he dado con las teclas para que ese tipo de personas se aparezcan en mi vida. Quiero seguir insistiendo en ese mundo que se me resiste y ponerle atención para conocer, y mantener.
El amor por la música que tengo no puede quedar entre estas cuatro paredes.
En este punto concreto, entra mi querido Glen Hansard. ¿Por qué él? ¿Por qué ahora? Glen nos dejó con solo 56 años hace unos dias. Un accidente de moto de madrugada. Había estado en un pub de Dublín al que solía acudir con frecuencia con su inseparable guitarra, interpretando canciones de todo tipo, desde tradicionales irlandesas, composiciones propias, versiones, para un público recogido que se solía congregar en The Wren's Nest. Él era así. Continuamente compartía esa pasión que sentía por la música en cualquier lado que se prodigara, donde estuvieran dispuestos a escucharle. Estamos hablando de uno de los artistas irlandeses más famosos de la historia, ganador de un Oscar por la preciosa "Falling slowly" de la Banda Sonora de la película que protagonizó en el 2009, "Once". Uno de los mejores amigos de Eddy Vedder de Pearl Jam, que ha tocado con los más grandes, desde Bono a Bruce Springsteen. Un ser de luz, no hay más que verle, mirarle la cara, ver cualquier actuación suya. Hay algo angelical en su rostro, algo divino. Me parece fascinante su trayectoria y cómo ha vivido su vida, tristeza ese hijo de apenas tres años que deja sin padre.
Cómo me hubiera gustado conocerle, aunque sea haberle visto de lejos y dedicarle un piropo en un concierto, o mandarle un mensaje que nunca le envié. En el 2024 estuvo una noche en el Botánico de Madrid y ahora lamento esa oportunidad de no verle, que en su día estuve cavilando.
Anoche estuve viendo durante 2 horas vídeos suyos en Instagram. El algoritmo me los colocaba, y yo enganchado veía uno tras otro, y cada uno que veía me constataba lo grandísimo que era este hombre. Pocos tan dotados de talento como él, a la hora de interpretar y tocar, y sobre todo, conectar con el público, han existido. No me extraña que en Irlanda y sobre todo en Dublín, le idolatren desde que allí empezó a tocar en la calle por dinero,.
Todo ese fervor musical lo extendía a su manera, desde grandes conciertos hasta lo que hizo la última noche de su vida, tocar para unos pocos afortunados en un pub.
¿Y por qué no hacemos como Glen, retomamos este blog abandonado y seguimos compartiendo música con el mundo? Bien, aquí estoy

No hay comentarios:
Publicar un comentario