Quién sabrá cuál será el futuro que le deparará a The Killers ahora que hemos descubierto con ninguna sorpresa que lo nuevo de Brandon Flowers suena exactamente igual a lo que nos podríamos esperar de un nuevo disco de The Killers.
Incluso Brandon se ha permitido el lujo de contratar a Stuart Price en la mesa de producción(qué pesadilla de hombre, su omnipresencia y poco repertorio le hace muy cansino), aunque esta vez ha estado atento y queriéndole dar un toque más rock aparente de etiqueta, se ha hecho aparte con los favores de Brendan O'Brien y Daniel Lanois, así que, con todos estos personajes sentados en la mesa, tenemos un disco inminente que promete de nombre "Flamingo" que verá la luz el 6 de Septiembre.
Escuchando la avanzadilla, "Crossfire", el single que camina a medias entre el "When we were young" y el "Human", realmente decimos en serio que no se echa de menos a ninguno de los componentes de The Killers, y como le pasó a Justin Timberlake y sus N'Sync, podría ser que no volvieran a unificarse viendo lo prescindible de la banda. Si la suerte le acompaña, que seguro que será así, no tendrá que repartir los cheques entre tantas personas, contratarán músicos de estudio por dos duros y una pequeña banda que le acompañe en las giras y venga, a aprovecharse de los éxitos de The Killers. La voz de Brandon sigue ahí, que es lo más reconocible, tristemente, a los demás miembros no se les extraña a no ser que tengan una personalidad muy definida dentro de la banda. No creo que sea el caso, muchos ponemos cara a Brandon, pero al resto del grupo nos costaría reconocerlos, a excepción del batería, por su aire parecido al actor Jason Lee.
Flowers ha tirado por la épica más sencilla, la que usaron U2 para el "Beautiful day", y así este "Crossfire" tiene tanto de los irlandeses. Se nota la mano de Daniel Lanois, productor de los de Bono.
Suena bien, en su justa medida, ni es un tema excepcional ni catastrófico. Quizás sea algo más ambicioso que el vergonzoso "Human", pero más convencional que "When we were young", y es que a The Killers les costaba encontrar una identidad. Con sólo 3 discos en el mercado han jugado a adquirir tantas identidades diferentes que ni siquiera ellos sabrían quién son. Debe ser gracioso verles en directo con semejante batiburrillo de repertorio.
Brandon Flowers puede quedarse con todo el legado de The Killers, el espíritu de Las Vegas sigue estando con él y sinceramente, no creo que con el tiempo echemos de menos a la banda que le dió fama mientras él siga por aquí dando guerra.
Veremos qué opinan sus compañeros si a Flowers le sale bien la apuesta y se lleva el pastel él solito. Mucho amor tiene que tener al resto para resucitar a los asesinos.