sábado, 24 de abril de 2010

Un lugar donde quedarse - Buscando nuestro sitio



Sam Mendes, director de American Beauty o Revolutionary Road, ha sido una debilidad mía desde que en su debut en el cine salían unas hermosísimas imágenes de una bolsa de plástico bailando levemente al son del viento, haciendo círculos, agitándose de un lado para el otro. El actor nos quería convencer de la belleza de la grabación. No hacían falta palabras de afirmación. Creo que muchos reconocerán esta escena, quizás algo tonta, pero para mí, inolvidable.

Ahora, de aquí para allá se mueve la pareja protagonista de "Un lugar donde quedarse" (Away we go), lo último de Mendes, alejado del circuito comercial e involucrado en el panorama alternativo. O independiente, como quieran llamarlo.

Será por eso que ha sido su película menos reconocida y ha pasado directa al DVD con una velocidad algo abrumadora. No será porque el film es mediocre, sino que quizás la inversión en el proyecto haya sido algo más escasa que en sus demás obras. Cubierta de un humor ácido, que recuerda en esencia a Juno y no sólo porque las dos comparten embarazadas, me ha parecido a la par entretenida y encantadora.

Los papeles principales corren por cuenta de John Krasinski y Maya Rudolph. Maya, para mí una grata sorpresa cuyo rostro no reconocía y John bastante más popular por su papel en "The Office". En pocas palabras, "Un lugar donde quedarse" trata sobre una pareja que van a ser padres en breve que buscan el mejor lugar para cuidar a su hijo, siempre contando con la ayuda de amigos o familiares. El problema es que no siempre es sencillo encontrar personas que encajen con tu vida.



Aunque aquí no estamos para hablar de este llevadero film, aquí tenemos que hablar de música. Siguiendo los pasos de toda indie que se precie, Sam Mendes ha dotado a su película de cándidas composiciones vocales que se suceden con bastante frecuencia en su proyección. La mayoría son por cuenta de Alexi Murdoch, un cantautor proveniente de Escocia, que ha aportado varias de las canciones que ya aparecían en su disco "Time Without Consequence", como "Wait" o "All my days". Alexi suena aquí hasta nueve veces y se codea con otras piezas de Bob Dylan, George Harrison o el famoso "Golden brown" de The Stranglers.

Alexi se mezcla en la trama como clave fundamental para entender y empatizar con los protagonistas, con cálida voz, de timbre muy parecido al de Evan Dando.

Apenas con el punteo de una guitarra, escasa percusión y su voz que te arropa como si de una manta se tratara, te hace querer saber más de él, conocerle y utilizarle siempre que tengamos frío.

Es el acompañamiento idóneo para esta road movie (a ratos plane movie) con mucho corazón. Por aqui dejo un par de temas de la película para que descubráis a Alexi, si es que no os quedan ganas de visionar esta (recomendadísima) "Un lugar para quedarte".

3 comentarios:

Justo dijo...

Sí pasó brevemente por las salas, yo la vi en los Verdi.

Los diálogos me parecieron muy buenos, y algunas situaciones de las que se van encontrando, aunque en conjunto no me convenció demasiado, quizá por un cierto tono medio moralista que percibí, como a lo Emilio Aragón.

Pero me gusta Mendes.

atticus' daughter dijo...

Quiero verla!!!!! Me quedé con las ganas en su momento, también me gusta Sam Mendes, será cuestión de correr al videoclub a pillarla!!! Aparte, es de esas que tienen pinta de tener una banda sonora impresionante.

Un saludo!!

archer dijo...

Volví a ver la película, pero esta vez en su versión original y claramente tiene un problema evidente. Empieza usando un humor ácido digno de los Coen para acabar como un telefilm de Antena 3 por las tardes. Parece como si los guionistas se quedaran sin ideas a la hora de rematar su historia con la misma intensidad con la que la desarrollan.

Atticus, la banda sonora vale la pena. Corre al videoclub o donde te parezca para verla!!

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