viernes, 17 de agosto de 2018

Joan Osborne - Volviendo a Santa Teresa



La música que hemos escuchado con 14-15 años nos puede marcar de una forma definitiva en nuestra vida, nuestro ADN musical empieza a solidificarse con esa edad.  Con apenas 15 años, y fascinado por la melodía del archiconocido "One of us", me hice con una copia del disco en CD de una advenediza Joan Osborne sin haber escuchado nada más de ella. A la aventura.

Recuerdo que fue un poco frustrante no encontrar ningún tema tan accesible y directo como el "One of us", que además, se encontraba en la parte media del tracklist, quitándole peso e importancia a la canción.


Eran otros tiempos, y por entonces, éramos mucho más pacientes con la (poca) música que aterrizaba en nuestras manos. Estamos hablando del año 1995, por entonces no disponíamos de Internet y nos apoyábamos en la radio y la televisión para saciar nuestra hambre musical. Siempre diré que esta falta de accesibilidad hacía que valoráramos mucho más los discos. Con suerte, yo me podía permitir comprar un disco al mes. Los precios de los cds de novedad no bajaban de las 2500 pesetas (15 euros - para que os déis cuenta que apenas se han modificado los precios en este formato - ) y había que ahorrar mucho para hacerse con uno, prescindiendo de otras cosas. La disputa siempre era un cd o un videojuego. La balanza rara vez se inclinaba por el videojuego.


"Relish", como digo, fue decepcionante en la primera toma, como un animal indómito en el que hay que invertir mucha paciencia. Lo sentía demasiado extraño para mí, acostumbrado a melodías bastante más inmediatas, todos estos estilos que indudablemente desprendían más autenticidad que lo que solía escuchar, música de casta, eran un hueso duro de roer. Suponía que parte de la fuerza de las canciones radicaba en las letras, y no ayudaba a que el libreto del cd no las incluyera. Entendía palabras sueltas, pero no me quedaba con el contexto de las canciones.
Fue mi primera incursión, de alguna forma, al blues y a Bob Dylan, porque el segundo track, "Man in the long black coat" era una versión suya. Ningún tema del disco me conquistó en la primera audición, recuerdo pillarle un punto leve a "St. Teresa" y "Ladder", pero la que más fascinante me pareció del disco, una vez que empezamos a hacer migas él y yo, fue esa versión de Dylan.

Así, tras varios plays, mi nivel de tolerancia fue creciendo hacia canciones más experimentales como "Let's just get naked" (con una interpretación de Joan desentonado adrede, a ratos hasta desagradable) o las profundas americanas de raíz, como la soul de clase "Spider web" o la intrépida "Right hand man". 

Aún hoy por hoy me cuesta terminar este cd, sobre todo la parte final que se me atraganta  con "Help me" y "Crazy baby", aburridas y muuuy largas, pero reconozco la grandeza de las nueve primeras canciones, excepcionales en su cohesión.

Joan Osborne es una auténtica One Hit Wonder. En aquella época nada más se escuchaba de ella que no fuera el "What if God was one of us?". Así que si hubo singles después, me lo perdí o se me pasó. Una auténtica lástima porque posee una voz impresionante y carismática, con mucha fuerza e intensidad en sus interpretaciones.

Ahora descubro que "St. Teresa" fue el segundo sencillo del álbum, y llegó a grabar hasta un videoclip. Ni siquiera la Wikipedia recoge este dato.

Recopilando un poco de información sobre esta canción, que por el uso de Santa Teresa fue denunciada por la Iglesia Católica, aunque la mención a la santa es meramente anecdótico, pues la letra se encamina por otros pasajes más profanos, Joan explica cuál fue su inspiración:

Joan Osborne: It’s funny. That character actually was based on a woman I used to see out my window when I was living on the lower east side in New York City. I would see this woman out on the street corner, and she had a baby in a stroller with her. She was selling drugs fairly openly on the corner. Those were the days when that neighborhood was really kind of like the Wild West.
I was fascinated by her because I thought she was really a strong person to be out on the street doing what she was doing with her child by her side. I kind of admired her in a way, not that I would ever want to raise my own daughter in those circumstances, but this was a woman who was making the best of her situation and doing what she could to support her family in this urban jungle environment. So, I became fascinated with her.
I thought that if I could see her that maybe there were other people who were looking out windows and watching her as well. The song is from the point of view of imagining somebody else who is watching her and who might go down and buy some drugs from her and have a relationship with her. It was based on that. I don’t want to say much more about it because I don’t like to interpret lyrics too much, but that is who the song was based on.

De nuevo, como hizo en "One of us", incluye referencias religiosas para incomodar a la Iglesia. Si ya era una osadía imaginar a Dios entre nosotros, que una mujer vendiera drogas junto a su bebé y se encomendara a Santa Teresa, era otra ofensa intolerable para ellos.

Criada en el catolicismo, aunque distanciada con los años, Joan no se cortaba un pelo a la hora de tutearse con la sacra imaginería de esta religión, como también hacía Tori Amos en la misma época.

Eric Bazilian, coautor de la canción, relataba las transformaciones que iba sufriendo el sonido de la canción, de la que no acababan de encontrar su identidad hasta que probaron con la mandolina, encajando así en la melodía definitivamente, siendo este instrumento la principal base de la estructura:

"St. Teresa started its life as Allman Brothers style Blues, based around a sort of organ riff. It lived that way for a while. I think Joan came in with the verse melody and lyrics written around that type of song, and then at some point the mandolin riff came, but I was still playing it over a kind of Jazz/Waltz/Blues. We tried to cut the song that way and we could never really catch a groove on it, and then one day I said, 'Let me play this mandolin to a click track.' I turned on my sampler with a percussion bank in it and was looking for just a shaker or something I could use for the click. My finger ran into the top key, which happens to be that sample that starts the record. I played the mandolin to that. A very unique rhythmic structure was born."

Para terminar, comentar que esta canción fue nominada al Grammy a la mejor interpretación rock vocal femenina, premio que finalmente recayó en el "You oughta know" de Alanis Morissete.
Qué gran año aquél.




Merece la pena también incluir su interpretación en los conciertos de Pavarotti & Friends, que tan populares se hicieron por aquellos años, en los que la orquesta añade unos arreglos que engrandecen la canción. El que toca la mandolina en el video es Eric Bazilian.






"St. Teresa"

Sit down on the corner, just a little crime
When I make my money, got to get my dime
Sit down with her baby, wind is full of trash
She bold as the street light, dark and sweet as hash


Way down in the hollow, leavin' so soon
Oh, St. Teresa, higher than the moon


Reach down for the sweet stuff, when she looks at me
I know any man sees you like I see
Follow down the side street movin' single file

She say...
"That's where I'll hold you, sleepin' like a child"


Way down in the hollow, leavin' so soon
Oh, St. Teresa, higher than the moon


Just what I've been needin', feel it rise in me
She say...
"Every stone a story, like a rosary"
Corner St. Teresa, just a little crime
When I make my money, got to get my dime


Way down in the hollow, leavin' so soon
Oh, St. Teresa, higher than the moon


You called up in the sky
You called up in the clouds
Is there something you forgot to tell me...
Tell me, tell me, tell me, tell me, tell me

Show me, my Teresa, feel it rise in me
Every stone a story, like a rosary

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