viernes, 29 de junio de 2018

Stereophonics - Todos los días pienso en el dinero


Stereophonics es una de esas bandas que el tiempo ha demostrado que son enormes, pero también son adoradas y repudiadas por partes iguales.
Con diez discos a sus espaldas, seis de ellos número 1 en el Reino Unido, los galeses son idolatrados en su país aunque olvidados en el resto del viejo continente.

Recuerdo que en el 2001, contaba yo 21 añitos, me preparaba para escaparme por primera vez a Londres. Por entonces, sonaba mucho en todas partes una canción inquietante, "Mr. Writer", que fue mi primer acercamiento a su música.
Formaba parte de su recién estrenado tercer disco, "Just enough education to perform", conocido entre los fans como JEEP, y enganchado por la canción y abrumado por las ventas de la banda en Inglaterra, pensé que tan malo no podría ser el disco, así que me compré una copia. Todavía la tengo aquí en casa, con su cubierta de cartón en relieve que proteje el compacto.

Poco conocía de la banda por entonces, quitando el "Mr. Writer" de marras. Me sorprendió el estilo del disco, más calmado de lo que suponía. Su primer corte, "Vegas two times" engaña con su sonido rock sucio el cual no vuelve a aparecer hasta el track final "Rooftop", incluso más conservador. Pero entre medias tenemos un disco de aires folk y country que fue lo que me acabó de cautivar.
He tenido melodías de este disco desde décadas. Continuamente me viene a la cabeza, en cualquier situación, el bridge de "Lying in the sun", "Step on my old size nines" con su letra tan fácil de aprender o la pacífica "Caravan Holiday". Sin motivo aparente, vienen a mi memoria y las canturreo. Llevan siendo compañeras mías desde entonces, desde el 2001.

¿Qué pasaba con el resto del disco? Igual que tenía grabados y reconocidos títulos como los mencionados, otros como "Maybe" o "Nice to be out" no era capaz de recordarlos, habían pasado desapercibidos en mis primeras audiciones. Así que recientemente recuperé el disco y decidí darle un repaso al completo a estas composiciones.

JEEP fue un disco que salió 2 años después de "Performance and cocktails", el álbum que encumbró a los galeses, y esta agilidad le convirtió en un disco menor. En el libreto del CD, con las letras escritas a mano y dibujos de apariencia infantil, para cada canción hay un texto en el que Kelly Jones repasa lo que fue la composición de cada canción. Leyéndolo, parece que estamos ante descartes, pues hay temas que según él, le llevan acompañando muchos muchos años, "Mr. Writer" entre ellos y a los que no le acabada de dar el brochazo definitivo para que aparecieran en el cuadro.

Después, aunque el disco fue un rotundo éxito de ventas, a los seguidores que se esperaban más contundencia, más sal y menos azúcar, les debió de chocar encontrarse con un disco principalmente acústico que calmaba las llamas de su incendiaria trayectoria hasta aquel momento.

Sin embargo, para mí, que nada conocía de ellos antes, me gustaron en este formato, no tenía precedentes con los que comparar por lo que, con mi libro en blanco, me ganaron con el disco. Para la prensa especializada, probablemente dolidos por las acusaciones sin objetivo concreto del "Mr. Writer", vapulearon sin compasión a este disco. No ha sido hasta años después, que se ha visto y considerado como se merece, siendo uno de los trabajos que mejor ha envejecido de los galeses. Aunque por entonces, las pocas reviews que podemos rescatar en Internet, como la que le dedica NME, eran catastróficas.

Uno de los temas que me gustaría desempolvar hoy es el curioso "Everyday I think of money".
Como he dicho antes, Kelly plasma en el libreto del CD cómo nacieron estas canciones, y sus viajes y experiencias es lo que le ha inspirado muchas de las historias que en ellas se cuentan, pasando en primera persona vivencias de viajeros en taxi, indigentes o la que tenemos con esta canción, conductores de camiones de transporte de dinero.

Cada día pienso en el dinero. Prácticamente todo el mundo podría afirmar lo mismo. Si trabajas conduciendo una furgoneta llena de dinero, de un sitio a otro, y con un compañero que no se separa de ti en ningún momento, puede que tus pensamientos vayan más allá.

Cada día pienso en salir huyendo, reconoce Jones. Sueño con comprarme una casa de playa en la costa francesa. No vivo mal, adoro a mi familia, pero... todos los días pienso en ese dinero...

Elaboro un plan. Atar a mi compañero, deshacerme de la furgoneta, operarme el rostro... No, el dinero no me garantiza el amor, ni me da personalidad.... Me puede llevar arriba como tan pronto me devuelve abajo. Eso sí, puede enterrar el agujero en el que estoy sumergido.

El protagonista de la canción acaba realizando su plan. En la última estrofa así lo relata: Se encuentra esposado en otra furgoneta, rodeado de presos. Ahora atisba un futuro de paseos por el patio y de dibujos en la celda... Y sigue acordándose del dinero, y extrañando a su familia.

Esta historia sobre la codicia de un simple hombre, que transporta dinero, y el tenerlo al alcance le hace ver una oportunidad para mejorar su vida, la podríamos extrapolar a otras muchas facetas.
Políticos, presidentes, miembros de la casa real... todos se han visto conduciendo una furgoneta llena de dinero y con la tentación de apoderarse de él... y algunos han acabado dando paseos por el patio de una cárcel.

¿Hasta qué punto ponemos en peligro nuestra vida por robar? Sí, todos los días pienso en el dinero...



"Everyday I Think Of Money"

I drive a truck, it carries money
And everyday, I dream up my fantasies
Yesterday, I bought my beach house
A little place just off the coast of France


Everyday, I think of money
Everyday, I think of running


I love my truck, I love my family
Stacked in the back, the good life surrounds me
Could tie my right hand man
And put him some place
Then I'd ditch the truck
And buy a new face


Everyday, I think of money
Everyday, I think of someway


It can't buy you love
It can't give you a soul
Can pick you up
Can down you low
Can drag you out, of the hole
You dug
Yourself
Out of ... again


Sat in a truck, it carries convicts
My hands are bound, to the seat by handcuffs
Tomorrow, I'll maybe walk around the yard
Or paint in my cell, and hate imprisonment


Everyday I think of money
Everyday I miss my family


jueves, 28 de junio de 2018

The Smashing Pumpkins - Regresan con la pesadilla de "Solara"


The Smashing Pumpkins son una de las bandas más inestables que salieron de la escena grunge de los 90 de Seattle, en el mismo seno que Nirvana o Soundgarden.

Han pasado por varias formaciones, siempre comandadas por el egocéntrico y alma máter líder Billy Corgan y ahora, años atrás de su último disco bajo este nombre, se atreven a volver casi casi con la formación clásica (James Iha en la guitarra y el apuesto Jimmy Chamberlain en la batería) donde falta D'Harcy que por motivos que han dejado expuestos públicamente, no han contado con ella.

"Solara" es su tema de regreso, una pieza que recuerda a los Smashing más cañeros de los dos primeros discos, antes de que descubrieran lo mucho que se podían expandir con "Mellon Collie and the infinite sadness".

Acaban de publicar su clip, su dantesco clip que es toda una pesadilla, con personajes que parecen sacados del capítulo más funesto de American Horror Story. Billy Corgan, con un poquito de sobrepeso, se va cruzando con criaturas a cual más esperpéntica, una sucesión de imágenes que a algunos les ha recordado al "Black Hole Sun" de lo que fueron rivales, Soundgarden.

Bienvenidos sean de nuevo los reyes del melancholic grunge!


miércoles, 27 de junio de 2018

St. Vincent - Su video más gay para "Fast slow disco"



Annie Clark nos dejó uno de los discos más interesantes y mejor valorados durante el año pasado. "MASSEDUCTION" terminó figurando entre los mejores del 2018 en las listas especializadas de todos lo medios, y lejos de morir en el olvido, la icónica cantante sigue despachando singles.

El último, "Fast slow disco" no podía aparecer en mejor fecha, y con una promoción más acertada.
Se trata de una versión de la canción tal y como aparecía en el álbum, dándole un toque más disco y comercial, en homenaje según sus propias palabras a las divas de pop (menciona el "Like a prayer" de Madonna como inspiración).

Para este reconstruído "Fast slow disco", Annie ha grabado un video muuuuy gay. Sabemos de las inclinaciones sexuales de la cantante, ella nunca ha ocultado su homosexualidad y sus novias han sido bastante famosas (Kristen Stewart y Cara Delevigne figuran entre sus conquistas), así que no nos extraña que ya que hay que rellenar el hueco de artista excéntrica pop que siempre va de la mano del público gay, que ocupaba Lady Gaga hasta que le regalaron en el amigo invisible una guitarra, venga St. Vincent a ocuparlo con estos videos imposibles que ha presentado para este último álbum.




Porque Annie no duda en meterse en un club gay lleno de hombres enfundados en cuero, y retozar entre ellos con evidente cara de satisfacción, mientras desgrana las frases con tinte apesadumbrado de su canción... 

Estaría bien que durante las inminentes fiestas del Orgullo Gay, el colectivo LGTBI se acordara de esta canción y la usara como referencia en sus listas de reproducción. Más convencería que el misógino reggaeton que por mucha aceptación que tenga entre los chavales, nunca ha sido bien recibido en el ambiente gay. 



"Fast slow disco" nace como un nuevo himno LGTBI, que por cierto, llevamos años sin uno medio decente que marque una época, pues tiene madera para ello, y un video que no puede ser más reclamo para conseguirlo.


martes, 26 de junio de 2018

The Dø - Both ways open jaws ( Q REVIEW) Diciembre 2011


No siempre podemos estar de acuerdo con las críticas, ejem..., especializadas.

Uno de los discos que más pude escuchar durante el 2012 fue el estupendo "Both ways open jaws" (reconozco que el título es estúpido y feo) de la banda The Dø.

Sorprendentemente, tropiezo con una review que hicieron los de Q Magazine allá por Diciembre del 2011, del disco, y les dedican 2 estrellas de 5. Lo cierto es que a diferencia de MOJO o UNCUT, los de Q no se cortan un pelo en suspender un álbum... Pero qué grosería más grande, por favor!!
No, en serio, puede que el disco peque de ambicioso y pomposo, pero está compuesto por grandes canciones y melodías que resultan sobre todo muy entretenidas al oído con esa gran amalgama de soniditos y efectos que podemos disfrutar en toda su audición. Esto, precisamente, es lo que les han achacado los de la revista. El festival de instrumentación es excesiva. Demasiada verbena.

Lo gracioso del asunto es que en la misma revista, y en el mismo número para ser más exactos, le colocan 5 estrellazas al "Ceremonials" de Florence & The Machine, con ese barroquismo cargado y apabullante...  Que venga alguien y me lo explique.

Hay canciones maravillosas en este trabajo. Destaco "Too insistent" como la canción clave del disco, y "Smash them all", que parece una película de aventuras.

Aquí la review:


The Dø
Both ways open jaws

Finnish/French duo’s too Smart second effort.

Unquestionably, The Dø have a huge cache of ideas. Opener “Dust it off”, with its deliberate glitches in singer Olivia Bouyssou Merilahti’s yearning vocals, is an early signal of the clever-cleverness at large throughout, while “Too insistent” is a billowyn’n’breezy pop song akin to “The Bridge is broken”, their last album ‘s marvellous  stand-out.
Too often, though, they meander, relying heavily on Dan Levy’s kitsch instrumentation.
“Slippery slope” hovers indecisively between a twee M.I.A. and sub-CSS, and while “The calendar” junkyard orchestra of flutes and horns manages to be charming, “Both ways Open Jaws” is just smug enough for you to wish It was wired shut.
STANDOUT: Dust it off.

“Mandíbulas abiertas de ambas formas”

Segunda obra demasiado perspicaz del dúo finlandés-francés 

Incuestionablemente, The Dø tienen una enorme provisión de ideas. La canción de apertura, “Dust it off” con sus deliberados fallos técnicos en la interpretación anhelante de su cantante, Olivia Bouyssou Merilahti, es una temprana señal de la inteligente inteligencia que se desprende durante el recorrido, mientras “Too insistent” es una ondulante y susurrante canción pop similar a “The Bridge is Broken”, de su maravilloso y destacado último álbum.
Aunque, con demasiada frecuencia, deambulan confiando fuertemente en la instrumentación kitsch de Dan Levy.
“Slippery slope” planea con indecisión entre una cursi M.I.A. y sub-CSS, y mientras “The Calendar” y su orquesta chatarrería de flautas y trompas logra su encanto, “Both Ways Open Jaws” es lo suficientemente petulante como para que desees que esas mandíbulas las cerraran con cuerdas.





lunes, 25 de junio de 2018

Suede - Oda a los invisibles


Esto sí que no lo esperábamos ninguno de Suede. No hay palabras para describir lo que uno siente cuando se adentra en la invisibilidad del nuevo tema de la banda de Brett Anderson, en esta segunda vida que tan buenos resultados les está dando.

Suede, que siempre han venido a ocupar el tercer puesto en el podium del britpop que por los 90 comandaban Oasis y Blur, han demostrado con el paso de los años una mayor transcendencia y superación que sus "contrincantes".

Aparte de su renacer de las cenizas, tras un periodo confuso en el que Brett no dejó de publicar discos en solitario, como el excelente "Black rainbows" pero que tras regresar en el 2013 con "Bloodsports", reafirmarse en "Night thoughts", ahora proponen que volvamos a ver la estrella del hombre perro en el excepcional y melancólico "The Invisibles" que encabeza su trabajo con fecha 21 de Septiembre, "The blue hour".

Es escuchar esta canción y en seguida retroceder a "The wild ones", aquella canción asombrosa con la que deslumbraron al mundo tras su exitoso debut. Es volver a la adolescencia, a la androginia, a la sexualidad incipiente y las melodías desgarradoras.

No en vano la canción trata sobre esta época de la vida: los años en los que intentamos definirnos, en los que nos sentimos aislados, que parece que nadie nos ve, no nos entienden... Menciona una fría relación con los padres, siempre intentando satisfacerles pero sin una respuesta de atención. Es una llamada al interés, a la preocupación entre las personas. Hay frases como "I tried to make her want me, I tried to play her politics, but every step I took I had to swallow this" con esa decepción implícita, que duelen escucharlas.

Si a toda esta profusión de dolor punzante le añadimos unas cuerdas devastadoras, nos queda la canción menos invisible en la discografía de los británicos.
Una oda para los que quieren cambiar, pero que no se mueven de la cama y se dejan llevar por la imaginación, porque como interpreta Brett, "el mundo no va a detenerse por ti".


"The Invisibles"


The world waits for you when
And the dawn breaks for you when
And the media will watch
And she will change her mind

I tried to win for you when
I shed my skin for you when
I loved you like my own
I fed you like a child

Stay in bed and feed the day
With my imagination, honey
Falling through the cracks in people's kindness
And the world won't step aside

I tried to make you want me
I left my home at seventeen
But everywhere I looked I saw
Another me

And we are the invisibles
Plain and lonely
It's funny how it's always out of reach

I hear the wood pigeons and
I call my father in and
He sits and hears me sing
But never wonders why

Why do I call out in the night
He found the photos set alight
Everything about her
Makes me want to smile

I'll stay in bed and feed the day
With my polite conversation, father
Papering the cracks in others' silence
But I still won't step aside

I tried to make her want me
I tried to play her politics
But every step I took
I had to swallow this

That we are the invisibles
Strange and lonely
It's funny how it's always out of reach
It's funny how it's always out of reach
It's funny how we're always out of reach 

Paul McCartney - Primeras canciones de su nuevo disco "Egypt Station"


La semana pasada salió la gran noticia de un nuevo trabajo del legendario y prolífico Paul McCartney, que llevaba 5 años sin publicar material inédito, periplo bastante largo viniendo de él, que no para.

Aunque la noticia esta semana ha sido su participación en el absurdo espacio de los Carpool, nada o poco se ha dicho de la verdadera novedad, que es la inminente publicación de este "Egypt Station" y que es lo realmente interesante en lo que concierne al artista. El disco verá la luz el próximo 7 de Septiembre.

Esta misma semana pone en circulación dos temas de este disco, para ir abriendo boca. Se trata de "Come on to me" y "I don't know", que son exactamente lo que podríamos esperar de él.
Con su disco del 2013, "New", Paul quiso innovar con sonidos más experimentales, una producción vanguardista y moderna y aunque es considerado un disco menor en su discografía (casi como los últimos publicados por él en los 20 años pasados), no desmerece en absoluto dentro de la abultada colección del ex-Beatle.

Greg Kurstin (productor fetiche de Sia que también estuvo al mando de los dos primeros discos de Mika, entre otros trabajos), toma los controles de la producción con la colaboración excepcional de Ryan Tedder, cantante y compositor de OneRepublic (menudo curriculum que se está haciendo el Tedder, después de trabajar con otros grandes, U2).

"Come on to me", es una animada canción de perfecto pop rock, como las que poblaban el "Flaming Pie", otro disco que quedó relegado, donde se escucha a un Paul muy cómodo en la interpretación, en una melodía de efecto inmediato. "I don't know" sin embargo es un tiempo lento que pasa más desapercibido, una balada a piano sobre el existencialismo.

En un artículo de prensa, Paul ha comentado: "Me gustaban las palabras "Egypt Station". Me recordaba a los álbums que solíamos hacer... "Egypt Station" arranca en una estación en la primera canción y según avanza va pasando por estaciones diferentes para darnos una idea de lo que tratan las canciones y el viaje que realizamos. Lo imagino más como una localización de ensueño desde la cual emana la música".



sábado, 23 de junio de 2018

Neko Case - Hell-On (UNCUT REVIEW)


No puedo asegurar si la portada del último disco de Neko Case es un esperpento, una ofensa al buen gusto o una provocación de ovación. Me decanto más por lo primero. Pero a lo que venimos es a hablar de su música, que es lo que importa.  Pero es que cuesta resistirse porque yo veo un horror como la copa de un pino: una peluca de cigarrillos, el fuego digitalizado que sale de su hombro izquierdo, esas letras hechas de mala manera... todo tan cutre y ochentero o peor aún, digno de la - pre-Lady Gaga antes de descubrir a Joanne - ... tenemos un muy sólido disco que nada tiene que ver con lo incendiario que desprende su concepto visual.

Nada de infiernos, al menos en lo sonoro, porque la Case se enfunda su mejor imitación de Emma Pollock para un disco que está recogiendo las mejores críticas de la prensa especializada, de forma unánime. Como dicen los de UNCUT (8/10)

Lauded American colludes with all-star cast:

As Neko Case was finishing recording "Hell-on" in Sweden, her home in Vermon burned down. It would (obviosuly) be wrong to reverse-engineer this misfortune into an overaching theme of "Hell-on" (although Case appears ablaze on the cover wearing a cigarrete wig), but there is (if not for the first time) a wry fatalism underpinning Case's work, especially discernible on "Bad Luck" and "Curse of the I-5 Corridor", a duet with Mark Lanegan - other contributors include KD Lang, Robert Foster, Joey Burns and Beth Ditto. As ever, Case finds room for expansive manouvres in the gap between her lusty, orthodox pop choruses and droll, deadpan voice. Still a singer-songwriter like no other.

A falta de un video promocional o lyric video (que vendría muy bien), tenemos varios audios en YouTube de las canciones del disco y entre ellas destaco la folkie y evocadora "Halls of Sarah", con una dulce intepretación de Neko, donde los instrumentos van tomando protagonismo mientras se retuercen y gimen, y las voces angelicales de los coros se sitúan en este cuadro digno de Dante. Finalmente, explota en el último estribillo para enfatizar su mensaje de desolación, gritando el nombre de Sarah...

Seguiremos hablando de este disco, en cuanto lo hayamos escuchado con profundidad, pero promete ser uno de los favoritos de este 2018:



viernes, 22 de junio de 2018

Florence and the Machine - Altas esperanzas


Florence Welch es una rara avis en el panorama musical actual. Tocó el cielo desde su primer disco y a punto de estrenar su cuarto trabajo este 29 de Junio,  a nada le teme.

Podemos confirmar que se enfrenta a su apuesta más arriesgada. "High as hope" es un disco de ruptura. Rompe el exitoso combo por completo que la unió con Paul Epworth, su productor fetiche que apenas tenía protagonismo en su anterior largo, y que definió para ella un sonido característico, un paraíso de arpas y sonidos etéreos con composiciones desgarradoras, que se ausenta en esta ocasión.

La pelirroja nos ha ido desgranando algunas piezas de este trabajo desde hace meses. En Abril nos descubrió "Sky full of song", después llegó el single propiamente dicho con "Hunger" y ahora ha editado "Big God". Las primeras conclusiones a las que llegamos es que este disco de Florence rezuma oscuridad y dolor, con texturas que agonizan y se retuercen.

Diez nuevas canciones (no hay edición deluxe anunciada), en lo que podemos achacar como un acto rácano viniendo de ella, tan generosa siempre en cantidad, y que además no alcanzan los 40 minutos de reproducción. Menos es más, decía alguno.


1. June
2. Hunger
3. South London Forever
4. Big God
5. Sky Full of Song
6. Grace
7. Patricia
8. 100 Years
9. The End of Love
10. No Choir



Sobre "Hunger", decía algo muy interesante:

"La canción trata sobre las formas en las que buscamos el amor en las cosas en las que quizás no hay nada de amor, y cómo los intentos de sentirnos menos solos a veces lo que hacen es aislarnos más. Supongo que me hice más vulneable en esta cación para afrontar la conexión, porque quizás somos muchos más los que nos sentimos de esta forma y no lo admitimos. Hay ocasiones en que si no puedes decirlo, mejor cantarlo"
Personalmente, reconozco que me retiré del club de fans con su anterior trabajo que es donde comenzó mi indiferencia por ella. Los excesos a los que le gusta recurrir me acabaron cansando. Ya con "Ceremonials", su segundo disco (mejor disco de aquel año para la revista Q Magazine), era una continua sesión de fuegos artificiales, y se me hacía intenso escuchar el disco del tirón. Y cuando eso me pasa, tiendo a desconectar.

Puede que entonces, una Florence más atrapada, sin tanto festival de luces detrás, me vuelva a cautivar, por eso tengo altas esperanzas en este disco.




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