viernes, 24 de agosto de 2018

Janet Jackson - Ahora o nunca


No podemos infravalorar la capacidad de Janet Jackson, porque cuanto más acabada parecía, más arriba quiere volver. Si su último disco obtuvo críticas horribles y una mala recepción en el mercado, ahora regresa con una canción que a priori puede resultar una combinación peligrosa, un órdago desorbitado, un suicidio artístico.

Juntar fuerzas con Daddy Yankee, el rapero portorriqueño famoso por su reggaeton, podría haber supuesto perder a su combo de seguidores fieles desde hace años y/o que los amantes del urban la hubieran dado la espalda. Pero Janet y su séquito de escritores y productores (8 personas firman la composición y 5 su producción)  dada la gran recepción que está teniendo este "Made for now", han conseguido dar con la tecla para contentar a todo el mundo, no sólo a las cuádrigas de fans que pudieran tener Daddy y Janet. La recepción que está teniendo a nivel global es apabullante.

¿Cuál es el truco? Aparte de una inmediatez descarada, llamémosle comercialidad, el toque mágico está en su sonido, rico en influencias de varios géneros sin destacar ninguna sobre las otras.

Pop, afrobeat, dancehall y reggaeton, en un baño de ritmos caribeños, buenrollismo y una letra que levanta el ánimo y que por supuesto, ya se han apuntado las de #metoo como referencia personal (hasta los cataplines de este movimiento...).  Janet nunca ha tenido voz, esto nadie lo niega. Más mérito el suyo, no obstante. Llegar tan lejos teniendo un hilillo vocal a cual jilguero mañanero, y haber cosechado tantos éxitos en su carrera, pocas lo pueden contar.

Jennifer Lopez hubiera matado por este "Made for now", canción que podría haber encajado perfectamente en el cancionero de la también portorriqueña. Pero el tanto se lo ha apuntado Janet, que no requiere de trajes fresquitos mostrando carne si no más bien de todo lo contrario, amplios vestidos coloridos y pelucones exagerados, y su hermosa sonrisa, que siempre me ha fascinado.

A sus 50 y tantos, no imaginábamos que Janet volvería a ser candidata con un tema original suyo para alcanzar de nuevo lo más alto del Billboard americano. Pronosticamos que con "Made for now" puede conseguirlo, y seguro que con tal hazaña rompe algún record.




martes, 21 de agosto de 2018

Suede y la ciudad del futuro que fue abandonada


El nuevo sencillo de Suede, "Life is golden", es otra pieza de clase maestra de los británicos, en consonancia con los dos adelantos que ya nos habían dado a conocer de "The Blue hour".



Viene acompañado de un video que no deja indiferente, unas tomas aéreas probablemente grabadas con un dron en el que contemplamos una enorme ciudad abandonada.

Esta ciudad es Pripyat y merece la pena leer algo de su fascinante historia:

A Pripyat se le desvaneció el futuro en apenas unos instantes. La madrugada del 26 de abril de 1986, poco después de las 1:20 horas de la noche, un fallo en una prueba de suministro eléctrico desató la explosión del reactor número 4 de la central nuclear de Chernóbil -ubicada a apenas tres kilómetros de Pripyat- y provocó el accidente nuclear más grave de la historia. Su onda de material radiactivo y tóxico expulsado a la atmósfera superó con creces a las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki, que mataron a decenas de miles.

Sin embargo, los 50.000 habitantes de Pripyat, ciudad dormitorio para los trabajadores de la central nuclear, no fueron conscientes del desastre hasta un día y medio después. Fue entonces cuando decenas de autocares llegaron al municipio con la orden de evacuar a todos sus ciudadanos. La instrucción: coger cuatro prendas imprescindibles de ropa y, sobre todo, dejar atrás cualquier animal de compañía, ya que podría conservar polvos radiactivos. En teoría, se iban para tres días, pero ya no volvieron nunca más.


En el recuerdo quedó una ciudad que fue levantada en 1970 de la mano de la central nuclear Vladímir Ilich Lenin, la que entonces fue considerada como la más potente del mundo. Imán para los más célebres ingenieros y técnicos industriales del momento, la propia Pripyat fue catalogada como “la ciudad del futuro” y contaba con un amplio abanico de modernos servicios dentro del contexto de la Unión Soviética de la décadas de los años 70 y 80.

Hasta la tarde del 27 de abril de 1986, cuando la vida humana desapareció de Pripyat. La cifra de víctimas mortales es difícil de determinar: los datos oficiales cuentan 31 muertes por la explosión y medio centenar en las siguientes semanas. Cantidad que, según estudios de las Naciones Unidas se eleva por encima de las 4.000 víctimas como consecuencias de la radiación. En total, y de forma oficial, se calcula que la radioactividad emitida afectó a la vida de 600.000 personas.

En este último grupo se hallan los ‘liquidadores’, los equipos de rescate, personal de emergencia, policías, bomberos y soldados que asumieron de inmediato los trabajos de descontaminación. Y es que tras el desastre nuclear, se establecieron dos marcos de actuación: en primer lugar, se destinaron miles de trabajadores para taponar, enterrar y desactivar los reactores de la central (los reactores 1, 2 y 3 funcionaron hasta el año 2000); y, en segundo, se dibujó un perímetro de seguridad de 30 kilómetros alrededor de Chernóbil -central ubicada a unos 120 kilómetros al norte de Kíev y a una veintena de la frontera con Bielorrusia.


De hecho, hoy, más de treinta años después del dramático accidente nuclear, todavía hay miles de trabajadores sobre el terreno de Chernóbil y Pripyat: de ellos, unos 1.500 empleados se ocupan del programa de desmantelamiento de la planta, además de un millar más que los últimos años se han encargado de construir el nuevo sarcófago que sella el reactor 4 durante un siglo. Todos ellos deben pasar diariamente por medidores de radiación.

Aunque ahora no son los únicos, ya que si estás dispuesto a abonar entre 200 y 400 euros hay varias empresas que ofrecen tours organizados de uno o dos días por las calles de Pripyat y los exteriores de la central nuclear de Chernóbil. Una arriesgada oportunidad para ver el esqueleto de una ciudad fantasma, donde se plasma la fugaz vida de sus habitantes, con edificios extemporáneos, abandonados, esperando un futuro que no cambiará mientras la maleza se apodera de ellos.

Recomiendan ir en manga y pantalón largo, con ropa que puedas tirar. A tu llegada te darán un medidor de radioactividad y una mascarilla. Los propios organizadores admiten que la radiación es alta, aunque sólo en determinados lugares que se pueden evitar. Una exposición de dos días sería parecida, según ellos, a los rayos X de un examen médico o varias horas dentro de un avión intercontinental. Vacaciones en la ciudad fantasma.

lunes, 20 de agosto de 2018

En cuerpo y alma - Esta es la historia de un amor


La belleza y sensibilidad que transmite la película húngara "En cuerpo y alma" es difícil de describir y de descifrar. Esta historia de dos personas antagónicas que trabajan en un matadero, y que se encuentran de la forma más inverosímil que pueda existir, convirtiendo la historia casi en ciencia ficción, está recreada en forma de fábula preciosista con unas imágenes extraordinarias que se quedan grabadas en la retina.

María, su protagonista, es una chica apática y tímida con una incapacidad notable para socializar con las personas hasta el punto de no soportar el contacto físico. En su intento de acercarse más al mundo, su terapeuta le recomienda que escuche música pues se sabe que puede afectar a los cambios de humor.

María acude a una tienda de discos buscando música de amor. Así se lo dice a la dependienta, que le recomienda un disco que María compra sin siquiera saber qué es.

Cuando llega a casa, lo pone en el reproductor y empieza a sonar el "What he wrote" de Laura Marling. No es capaz de terminar los primeros versos y lo detiene. Se siente desgarrada, como si hubieran violado su intimidad. Esa canción estaba hablando de ella.


Más tarde, le reconoce a su compañero que ha empezado a escuchar música para que vea que tiene intención de cambiar. ¿Ah, sí? ¿El qué? Le pregunta. - No sé, sólo me gusta una canción -
Ese mismo tema es el que elige de fondo en una escena crucial del film que aquí  no vamos a desvelar, por si alguno os animáis a verla, que merece mucho mucho la pena.

Esta película fue nominada a los Oscar en la edición pasada a Mejor Película de habla no inglesa.





domingo, 19 de agosto de 2018

Grease - There are worse things I could do (40 Aniversario)


El pasado día 16/08 se celebraba el 40 Aniversario del estreno en el cine de Grease, y para tal ocasión, parte del elenco original se reunía en conmemoración del evento.

Todos los que amamos los musicales sentimos predilección por Grease, una película que por más veces que veamos, no nos cansamos. Tantas veces la habrán echado en televisión, con datos de audiencia siempre buenos, y es que si uno está haciendo zapping y de repente sale esta película, somos incapaces de cambiar de canal.

La banda sonora es clave fundamental en el éxito del film. Si la historia principal era la de Sandy y Danny (Olivia Newton-John y John Travolta) que se profesaban su amor mutuo a escondidas, ella como una remilgada e introvertida estudiante y él como un gamberro de pandilla, hay otras historias en la película que también sobresalían y que el espectador espabilado, reconocía con tanto fundamento como la de la famosa pareja.

Una de mis escenas favoritas es en la que la problemática y rebelde Rizzo, interpretada por una treinteañera Stockhard Channing (la más mayor del elenco de estudiantes), demostraba su lado vulnerable en la maravillosa pieza "There are worse things I could do".

Rizzo se queda embarazada de Kenickie (Jeff Conaway), y se cuestiona en esta canción el tipo de persona que es. Aquí tenemos el gran momento de Stockhard, clave para entender y empatizar con su personaje.
Apostada en la salida del instituto, observa como salen unas compañeras que murmuran entre ellas "esta es la chica de la que os he hablado"... Sí, es la comidilla de todos.
Afligida pero con insolencia, Stockard comienza su alegato al individualismo. "Hay cosas peores que podría hacer, como estar con dos chicos a la vez. La gente puede pensar de ella que destructiva y una buena pieza, y reconoce que pueden tener razón.

Sin dejar de sostener sus libros, entona con rostro orgulloso y un aire de condescendencia que se podría quedar en su casa todas las noches, esperando a Don Perfecto,  darse duchas frías a diario y desperdiciar así su vida, esperando un sueño que no llegará -  (esta parte es clara referencia al personaje de Sandy) - para acabar admitiendo que por muy dura y distante que sea con el mundo, es capaz de sentir y llorar. Pero llorar frente a ti - Kenickie se encuentra cerca ocupado con su coche, ella evita que le vea - , eso es lo peor que podría llegar a hacer.

Una confesión final que rompe con la hostilidad mostrada hasta ahora del personaje para dejarnos entrever una cara más amable de su carácter, eso sí, pletórica de orgullo.

Llama la atención que sea una escena que el director quería suprimir de la edición final. La propia actriz tuvo que convencerle para no hacerlo, porque mostraba la verdadera identidad de Rizzo, de otra manera, nadie podrá saber por qué se comporta así. Curiosamente, hubo otro gran solo que se perdió por el camino, el que en principio iba a protagonizar el novio de Rizzo, el también secundario Kenickie. Era ni más ni menos que la famosa "Greased Lightnin'", que finalmente recayó en Travolta porque según se dice quería ese número y movió sus influencias para conseguirlo.

Si lo pensamos bien, tiene sentido, ya que el personaje de Kenickie estaba obsesionado con los coches y esta canción y la escena en la que sale - mientras están montando el coche -, se ajusta más a su perfil que al de Travolta. Pero claro, John era la gran estrella de la película, no se le podía decir que no... 





There are worse things I could do,
than go with a boy or two
Even though the neighborhood thinks
I'm trashy and no good
I suppose it could be true,
but there are worse things I could do 

I could flirt with all the guys, smile at them and bat my eyes.
Press against them when we dance,
make them think they stand a chance
then refuse to see it through,
that's a thing I'd never do.

I could stay home every night
Wait around for Mr. Right,
take cold showers everyday,
and throw my life away,
on a dream that won't come true

I could hurt someone like me,
out of spite or jealousy,
I don't steal and I don't lie,
but I can feel and I cry
A fact I'll bet you never knew,
but to cry in front of you,
that's the worst thing I could do.

sábado, 18 de agosto de 2018

Shearwater - The Golden Archipielago (Crítica de Rockdelux)



Hay que ver cómo puede crecer un proyecto paralelo.
Shearwater, válvula de escape en su día para Jonathan Meiburg y Will Sheff, teclista y frontman respectivos de Okkervil River, sirve de prueba.

La banda de Austin entrega ya su sexto disco, el tercero para Matador, si obviamos que el sello solo reeditó, con algunos cambios y extras, "Palo Santo" en 2007.


Desde entonces, Meiburg lleva a solas el timón (hace dos años dejó también el grupo matriz), y tras el excelso "Rook" (2008) persevera ahora en su interés por las relaciones entre el hombre y la naturaleza.

Ya no es sólo su pasión por las aves, evidente en el nombre del grupo y en sus portadas: ahora se trata de indagar en la vida de islas remotas (un dossier complementario de setenta y cinco páginas, con fotos propias, lo documenta).



Mientras, su folk-rock se desarrolla en torno a esa voz, tan a lo Buckley (padre e hijo), que puede resultar a veces meliflua ("Hidden lakes", "God made me"), pero a la que redime su calidad como compositor.

Su gusto para los arreglos también acompaña: minicolchones acústicos ("Meridian"), refuerzos dramáticos ("Black eyes") y la percusión obsesiva de Thor Harris ("Landscape at speed"), caóticas bolas de fuego ("Corridor") o simple piano y voz ("Missing islands").

Y un par de cumbres, "Uniforms" y sobre todo, "Castaways", aderezan una obra muy atractiva.





Ramón Fernández Escobar
RDL 283 (Abril 2010)
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Lo primero que te llama la atención de Shearwater es el chorro de voz de Jonathan Meiburg, con apuntes de tenor, convirtiéndole en uno de los mejores (y más desconocidos) intérpretes. Su forma de modular, de interpretar con tanta aflicción, aportando una teatralidad inherente a sus textos. Tan pronto te está susurrando como se desgañita despertando del letargo. Su voz desprende épica a raudales.



La mejor prueba es escucharle en "La Dame et la Licorne", de su aclamado "Palo Santo".

Reconozco haberles perdido la pista en los últimos años porque de repente se veían discos, colaboraciones, eps de Shearwater cada poco tiempo y llegué a saturarme. He tenido que mirar su discografía oficial para saber cuál de todos estos trabajos publicados ha sido su último lp al uso.

Si no los conoces, y te gusta el folk rock progresivo con un cantante de los que se ven pocos, es tu banda.



viernes, 17 de agosto de 2018

Joan Osborne - Volviendo a Santa Teresa



La música que hemos escuchado con 14-15 años nos puede marcar de una forma definitiva en nuestra vida, nuestro ADN musical empieza a solidificarse con esa edad.  Con apenas 15 años, y fascinado por la melodía del archiconocido "One of us", me hice con una copia del disco en CD de una advenediza Joan Osborne sin haber escuchado nada más de ella. A la aventura.

Recuerdo que fue un poco frustrante no encontrar ningún tema tan accesible y directo como el "One of us", que además, se encontraba en la parte media del tracklist, quitándole peso e importancia a la canción.


Eran otros tiempos, y por entonces, éramos mucho más pacientes con la (poca) música que aterrizaba en nuestras manos. Estamos hablando del año 1995, por entonces no disponíamos de Internet y nos apoyábamos en la radio y la televisión para saciar nuestra hambre musical. Siempre diré que esta falta de accesibilidad hacía que valoráramos mucho más los discos. Con suerte, yo me podía permitir comprar un disco al mes. Los precios de los cds de novedad no bajaban de las 2500 pesetas (15 euros - para que os déis cuenta que apenas se han modificado los precios en este formato - ) y había que ahorrar mucho para hacerse con uno, prescindiendo de otras cosas. La disputa siempre era un cd o un videojuego. La balanza rara vez se inclinaba por el videojuego.


"Relish", como digo, fue decepcionante en la primera toma, como un animal indómito en el que hay que invertir mucha paciencia. Lo sentía demasiado extraño para mí, acostumbrado a melodías bastante más inmediatas, todos estos estilos que indudablemente desprendían más autenticidad que lo que solía escuchar, música de casta, eran un hueso duro de roer. Suponía que parte de la fuerza de las canciones radicaba en las letras, y no ayudaba a que el libreto del cd no las incluyera. Entendía palabras sueltas, pero no me quedaba con el contexto de las canciones.
Fue mi primera incursión, de alguna forma, al blues y a Bob Dylan, porque el segundo track, "Man in the long black coat" era una versión suya. Ningún tema del disco me conquistó en la primera audición, recuerdo pillarle un punto leve a "St. Teresa" y "Ladder", pero la que más fascinante me pareció del disco, una vez que empezamos a hacer migas él y yo, fue esa versión de Dylan.

Así, tras varios plays, mi nivel de tolerancia fue creciendo hacia canciones más experimentales como "Let's just get naked" (con una interpretación de Joan desentonado adrede, a ratos hasta desagradable) o las profundas americanas de raíz, como la soul de clase "Spider web" o la intrépida "Right hand man". 

Aún hoy por hoy me cuesta terminar este cd, sobre todo la parte final que se me atraganta  con "Help me" y "Crazy baby", aburridas y muuuy largas, pero reconozco la grandeza de las nueve primeras canciones, excepcionales en su cohesión.

Joan Osborne es una auténtica One Hit Wonder. En aquella época nada más se escuchaba de ella que no fuera el "What if God was one of us?". Así que si hubo singles después, me lo perdí o se me pasó. Una auténtica lástima porque posee una voz impresionante y carismática, con mucha fuerza e intensidad en sus interpretaciones.

Ahora descubro que "St. Teresa" fue el segundo sencillo del álbum, y llegó a grabar hasta un videoclip. Ni siquiera la Wikipedia recoge este dato.

Recopilando un poco de información sobre esta canción, que por el uso de Santa Teresa fue denunciada por la Iglesia Católica, aunque la mención a la santa es meramente anecdótico, pues la letra se encamina por otros pasajes más profanos, Joan explica cuál fue su inspiración:

Joan Osborne: It’s funny. That character actually was based on a woman I used to see out my window when I was living on the lower east side in New York City. I would see this woman out on the street corner, and she had a baby in a stroller with her. She was selling drugs fairly openly on the corner. Those were the days when that neighborhood was really kind of like the Wild West.
I was fascinated by her because I thought she was really a strong person to be out on the street doing what she was doing with her child by her side. I kind of admired her in a way, not that I would ever want to raise my own daughter in those circumstances, but this was a woman who was making the best of her situation and doing what she could to support her family in this urban jungle environment. So, I became fascinated with her.
I thought that if I could see her that maybe there were other people who were looking out windows and watching her as well. The song is from the point of view of imagining somebody else who is watching her and who might go down and buy some drugs from her and have a relationship with her. It was based on that. I don’t want to say much more about it because I don’t like to interpret lyrics too much, but that is who the song was based on.

De nuevo, como hizo en "One of us", incluye referencias religiosas para incomodar a la Iglesia. Si ya era una osadía imaginar a Dios entre nosotros, que una mujer vendiera drogas junto a su bebé y se encomendara a Santa Teresa, era otra ofensa intolerable para ellos.

Criada en el catolicismo, aunque distanciada con los años, Joan no se cortaba un pelo a la hora de tutearse con la sacra imaginería de esta religión, como también hacía Tori Amos en la misma época.

Eric Bazilian, coautor de la canción, relataba las transformaciones que iba sufriendo el sonido de la canción, de la que no acababan de encontrar su identidad hasta que probaron con la mandolina, encajando así en la melodía definitivamente, siendo este instrumento la principal base de la estructura:

"St. Teresa started its life as Allman Brothers style Blues, based around a sort of organ riff. It lived that way for a while. I think Joan came in with the verse melody and lyrics written around that type of song, and then at some point the mandolin riff came, but I was still playing it over a kind of Jazz/Waltz/Blues. We tried to cut the song that way and we could never really catch a groove on it, and then one day I said, 'Let me play this mandolin to a click track.' I turned on my sampler with a percussion bank in it and was looking for just a shaker or something I could use for the click. My finger ran into the top key, which happens to be that sample that starts the record. I played the mandolin to that. A very unique rhythmic structure was born."

Para terminar, comentar que esta canción fue nominada al Grammy a la mejor interpretación rock vocal femenina, premio que finalmente recayó en el "You oughta know" de Alanis Morissete.
Qué gran año aquél.




Merece la pena también incluir su interpretación en los conciertos de Pavarotti & Friends, que tan populares se hicieron por aquellos años, en los que la orquesta añade unos arreglos que engrandecen la canción. El que toca la mandolina en el video es Eric Bazilian.






"St. Teresa"

Sit down on the corner, just a little crime
When I make my money, got to get my dime
Sit down with her baby, wind is full of trash
She bold as the street light, dark and sweet as hash


Way down in the hollow, leavin' so soon
Oh, St. Teresa, higher than the moon


Reach down for the sweet stuff, when she looks at me
I know any man sees you like I see
Follow down the side street movin' single file

She say...
"That's where I'll hold you, sleepin' like a child"


Way down in the hollow, leavin' so soon
Oh, St. Teresa, higher than the moon


Just what I've been needin', feel it rise in me
She say...
"Every stone a story, like a rosary"
Corner St. Teresa, just a little crime
When I make my money, got to get my dime


Way down in the hollow, leavin' so soon
Oh, St. Teresa, higher than the moon


You called up in the sky
You called up in the clouds
Is there something you forgot to tell me...
Tell me, tell me, tell me, tell me, tell me

Show me, my Teresa, feel it rise in me
Every stone a story, like a rosary

jueves, 16 de agosto de 2018

Madonna cumple 60 años


Me fastidia que Madonna cumpla años y que se haga tan mayor. Me produce una especie de vértigo saber que una artista que me ha acompañado desde que tengo uso de razón, se vaya un día. Yo, que he crecido con ella, siendo "Like a virgin" uno de los primeros discos, si no el primero, con los que tropecé de pequeño, la considero una parte vital de mi mundo.

Su trayectoria ha sido un regalo para los que la admiramos. Cada lanzamiento era una celebración. Todavía recuerdo la época en la que estaba completamente enganchado a su música, los años del "Erotica - Bedtime Stories - Ray of Light - American Life". Tenerla aún en activo, haciendo giras impresionantes y sacando discos, que aunque no sean tan buenos como los anteriores, se agradecen, es una motivación para cualquier persona que encuentra en ella el reflejo de la superación y la falta de barreras.

No es un comentario subjetivo decir que es una de las mayores artistas que ha dado la música; los números y sus hitos la abalan. Es la artista femenina más exitosa de la historia y así lo refleja el libro Guiness.

No tenía preparado ningún artículo sobre ella, y merece que hoy encuentre un rato para poder celebrar con todos su 60 cumpleaños. Es un referente incuestionable ya no en los músicos, si no también en los que amamos la música.

La web Jenesaispop ha estado publicando un repaso a sus 60 mejores canciones, y os recomiendo echarle un vistazo porque hay varias curiosidades de su repertorio que seguro desconocíais.

¿Cuál sería para mí su mejor canción o su mejor disco? Es complicado decantarse sólo por una.
Tras mucho pensarlo estos días, creo que me decantaría por "Ray of light" como su mejor tema y el mismo disco como su obra cúlmen. Ahí tocó el cielo creativo.

Que su rayo de luz nos ilumine muchos años más, porque el día que se marche Madonna, tendremos la sensación de que una parte fundamental de nuestra existencia nos abandona.




Los cambios que no llegan - "Not the same man" de Greg Laswell




El otro día escuchaba en la radio a una bloguera hablar sobre los cambios que nos planteamos durante las vacaciones. Aprovechando que tenemos tiempo libre y que nos encontramos con más tiempo para pensar sobre nuestras vidas, lo más inmediato a lo que recurrimos es a intentar remendar algo que sabemos que está mal, o no del todo bien.

Personalmente no coincido en su veredicto porque precisamente durante las vacaciones creo que lo que menos nos apetece es poner a cuestionarnos nuestras vidas, y disfrutar y relajarnos lo máximo posible. En lo que sí coincido es en la tendencia a poner las cartas de la baraja de nuestra vida sobre la mesa, que se puede dar en cualquier época del año, siendo más proclive que esto se dé en las rupturas en el tiempo: Un año nuevo, un mes nuevo, un lunes con objetivos nuevos.

De lo que todos somos plenamente conscientes es de lo complicado que es cambiar nuestros hábitos, y ya qué decir de nuestra forma de ser. Los años van construyendo nuestra fachada y el cemento que une nuestros ladrillos cada vez está más fuerte, siendo una misión complicada derribar uno sólo de estos ladrillos.

Cada día nos proponemos metas. Perder kilos, hacer ejercicio, dejar de fumar, estudiar, viajar más, cultivar nuestra mente, no cesar en el aprendizaje continuo, preocuparnos más de las personas que queremos... Al final del día nos damos cuenta que poco hemos progresado en estas cuestiones.
La voluntad y la disciplina se evaporan con la misma facilidad como llegaron esas ideas a nuestras cabezas.

Pero queremos cambiar, ansiamos cambiar, buscamos los alicientes para hacerlo. Si no es por mí, lo voy a hacer por otra persona, por esa persona a la que amamos.

"Not the same man" de Greg Laswell es una canción de autodeterminación expuesta de una forma un tanto curiosa: esto no es competencia únicamente mía. Todo en ella destila tristeza, desde las cuerdas clásicas con las que comienza, maravillosas y evocadoras, hasta la letra en la que anuncia que no es el mismo hombre desde la última vez que le viste. Ahora tiene grandes planes en la cabeza. No sabemos si tomárnoslo en serio.

Vamos a seguir con nuestros hábitos, puedes dejar la radio y la televisión encendidas que no me va a afectar, que no nos va a afectar a ninguno de los dos. Lo que cuenten los demás, lo que le pase al mundo, tenemos que conseguir que no nos desmotive.
Hemos aprendido a reducir los excesos y las sorpresas, nuestro comportamiento no va a provocar más alarmas, más cambios de estado. No va a haber más fuegos de los que salir huyendo. He captado el concepto, ambos lo hemos hecho.
¿Cuál es nuestro deseo más anhelado? Poder darle la mano a una vida cálida y tranquila.

La intención está ahí, plasmada en el texto. "Not the same man" es una composición de primera hora de la mañana, es el tono de alarma que le hemos puesto al despertador. Cada día nos avisa para que nos pongamos en pie y tengamos claros nuestros objetivos, y que cuando llegue la noche no se hayan hechos todo trizas por el suelo.

Pero esto va a suceder, y se repite una y otra vez. Los grandes planes se pierden entre nuestras ideas, el guión está escrito, lo que falla es su ejecución.

Cambiar, esa maldita palabra que nos martiriza...




"Not The Same Man"
 
Leave the radio on
I'm alright, I'm alright, We're alright
Leave the television on
I'm alright, I'm alright, We're alright


I'm not the same man
since you saw me last
I'm not the same man
I've got great big plans
since you saw me last
I'm not the same man


No more alarms
I've got this, I've got this I've got this
No fire escape
I've got this, I've got this, I've got this
We've got this


I'm not the same man
since you saw me last
I'm not the same man
I've got great big plans
since you saw me last
I'm not the same man


I want a warm handshake
from a slow and simple life


I'm not the same man
since you saw me last
I'm not the same man
I've got great big plans
since you saw me last
I'm not the same man


I want a warm handshake
from a slow and simple life

miércoles, 15 de agosto de 2018

2018 - El año del POP




"El Pop no es una palabra sucia", como bien es conocido en inglés.

Este 2018 pasará a la historia musical como el año del rescate del POP, comandado por el regreso triunfal de Abba en sus varias versiones, bien en película como en longevas compilaciones o incluso, anunciando la grabación de un par de canciones nuevas.

El grupo sueco ha vuelto al estrellato con sus clásicos atemporales para enamorar a una nueva generación. La banda sonora de Mamma Mia 2 ha colapsado las listas de todo el mundo y el recopilatorio Abba Gold vuelve a escalar puestos, como si aún faltara alguien con una copia en su casa. En la lista británica esta semana ha subido hasta el puesto #6, anotando 1.167 semanas en el top40. Todo un record. Podríamos apostar a que no hay otro grandes éxitos de ningún artista que haya vendido más que el de Abba. Yo me hice con una copia cuando era un chavalín. Aún conservo el cd, que lo tengo destrozadito de tantas veces que lo puse.

Llevamos aquí días hablando de regresos inesperados de artistas como Culture Club, Neneh Cherry, Rick Astley o Gabrielle, que sumidos en esta vorágine de resucitaciones, han decidido relanzar sus carreras intentando subirse al carro de esta nueva ola de éxito. La revista Classic Pop, que empezó su andadura hace relativamente poco, continuamente avanza noticias sobre veteranos que vuelven a la palestra y que todos dábamos por retirados. Muchos de ellos han vuelto a los escenarios para cantar sus viejos éxitos, formando tándem o individualmente. El efecto revival es un reclamo para el consumidor que quiere sentirse de nuevo joven y que no encuentra reflejo ni continuación en las nuevas hornadas de artistas. Asistir a un concierto de Spandau Ballet (que están de gira en UK) y volver a sentir el "True", como si fuera ayer, es una sensación por la que muchos quieren pasar.

Probablemente parte de la culpa de estos regresos la tenga la banda sonora de "The greatest showman", que a pesar de contar con grabaciones originales, es un manifiesto homenaje al pop influenciado por las piezas más clásicas del género. El éxito desproporcionado que está teniendo en listas es digno de estudio, superando muchas semanas después de haberse publicado a ansiados lanzamientos de artistas consolidados, y frustrándoles en su objetivo de ser número 1. Lo que no nos esperábamos es lo de Mamma Mia.
Si la película está recogiendo tibias críticas (nadie se esperaba un peliculón, tampoco lo es "The greatest showman"), como se ha sucedido en otras ocasiones en el pasado, la música supera a las imágenes. Hasta Cher ha querido aprovecharse del boom Abba grabando un disco íntegro de versiones de los suecos que está teniendo bastante aceptación en las redes. El pasado día 9 se filtró su refrito de "Gimme! Gimme! Gimme! (a man after midnight)", que suena más al "Hung up" de Madonna que a a Abba, y en pocas horas el audio ya había tenido unas cuantas miles de reproducciones. La Abbamania está en pleno apogeo.

Siempre considerado un género menor e intrascendental, desalmado y efusivo, podría ser que los actuales consumidores de música no necesiten más que eso.
El pop no vino a cambiar el mundo, si no a hacerlo más llevadero.





martes, 14 de agosto de 2018

Django Django - Marble Skies (Crítica Rockdelux)


A la hora de encarar el siempre difícil tercer álbum, Django Django vieron claro el camino a seguir cuando se pararon a observar la distancia que mediaba entre sus dos primeros discos.
La solución consistió en salvar el abismo entre la frescura amateur y la bulimia tecnológica de sus predecesores, y han salido victoriosos del asunto.

"Marble skies" suena ligero y tajante al mismo tiempo, contenido pero ambicioso. Por un lado, inyecta sangre a sus filias (el rockabilly trotón de "Tic Tac Toe"), aunque lo más reseñable es cómo rebaja el férreo control autoimpuesto por el sobreproducido "Born Under Saturn" (2015).



"Further" y "Sundials" podrían ser el mejor ejemplo de este nuevo talante: discurren dulcemente relajadas, deudoras del Caribou más bronceado, nada ansiosas por superarse.



En la formateada creatividad de "Marble skies" cada elemento del engranaje sonoro ha sido dispuesto en su justa dosis.

Apoyados por la base rítmica de Anna Prior (batería también en Metronomy), los sintetizadores de Tommy Grace, las guitarras de Vincent Neff y el bajo de Jimmy Nixon laten a un mismo compás, dando forma a cuarenta diáfanos minutos de pop tornasolado.

Su estudiada compostura no contamina como el estrafalario eclecticismo de su debut pero se posiciona cerca de primos como Beck ("Champagne") o Hot Chip ("Beam me up"), y rejuvenece al grupo.



Sobre todo, en el tramo final que forman "In your beat", "Real gone" y "Fountains", un trío vencedor eufóricamente escorado hacia la pista de baile.



Cristian Rodríguez. ROCKDELUX 370


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Este disco sí lo tengo muy trillado como para hablar de él con conocimiento de causa. El tal Cristian se ha fumado un puro de los gordos mientras la escribía (¿bulimia tecnológica? ¿se puede ser más pretencioso?). Por supuesto, un buen crítico debe dar una buena lista de nombres para que el lector se haga una idea de lo que puede escuchar, y además, así farda de experto en la materia.
Comparar a alguien con Beck sin mencionar qué Beck exactamente, al que sólo le falta hacer un disco de fandangos, es como no decir nada.

Habla del eclecticismo de su debut, que este disco no la contamina. Bien, si algo puede definir este "Marble skies" es ECLÉCTICO. Así, en mayúsculas. Porque Django Django no se han aburrido en el estudio picando de aquí y allí, dando muestras de su gran diversidad. Tomad "Sundials", "Self esteem" o "Fountains" y encontrad los parecidos. No, no los hay.

Para rellenar líneas si es que poco más tienes que decir, ¿qué mejor que repasar los miembros de la banda sin nada más que aportar? o como hacen muchos, hablar de su pasado incesantemente dejando únicamente la última parte de la crítica al disco que en sí tenemos entre manos.

No coincido con esta review porque aparte de errar en el concepto, confunde al lector y lleva al engaño. Lo relevante y exitoso de esta aventura de Django Django es haber confeccionado un disco tan variado que es un placer escuchar, aunque a veces se le noten las costuras  como en "Sundials" que desentona demasiado, a pesar de ser un muy buen tema.

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lunes, 13 de agosto de 2018

Gabrielle - Quiere volver a brillar


En una de mis películas favoritas, Magnolia, el personaje interpretado por William H. Macy cada vez que aparecía conduciendo su coche, tenía puesto en bucle la canción "Dreams" de Gabrielle. Irremediablemente, cada vez que la escucho, no puedo evitar acordarme de ese personaje.

Gabrielle llevaba 11 años sin grabar nuevo disco, totalmente "out of reach", y ahora vuelve dispuesta a que nos acordemos de nuevo de ella, que no sólo de "Dreams" vive la mujer.

Ella es de esas cantantes que ha destacado por un par de canciones resultonas (al menos no podemos meterla en el saco de One Hit Wonder) y a la que se le ha ido olvidando paulatinamente hasta el punto de que pocos la extrañen a estas alturas.


Leemos aquí que parte de la culpa de su regreso la tiene Michael Bolton. Agárrate a la silla. Los revivals están a la orden del día, como podréis suponer. A pesar de contar con una voz carismática e inconfudible, la chica del párpado caído (ptosis) no puede presumir de un vozarrón de romper cristales. Siempre más cerca del soul elegante, una especie de Sade pop soul que a una Whitney Houston que te lo solucionaba todo con dos berridos.

Por eso, llegar tan lejos como hizo ella tiene doble mérito. Que todos recordemos "Out of reach" mientras sonaba en la banda sonora de El Diario de Bridget Jones, con esa elegancia y compostura, o la que era una de mis favoritas de ella ("Dreams" siempre en el top1), "Rise", y ese clip en el que asistía a un combate de boxeo como quien asiste a una conferencia sobre el cambio climático, están ya en la memorabilia de todos los millenials del milenio pasado.



La Gabrielle del 2018 quiere brillar, y así se llama su primer sencillo, "Shine". Con unos pocos kilos de más, más caderona, aunque a ella nunca le han importado el qué dirán sobre su aspecto, ahora la miro en su clip y me recuerda tanto a Anastasia (decidme que no es sólo cosa mía, por favor).

Es una agradable canción que no hubiera desentonado hace diez años, y puede que ése sea el problema, que no ha sabido reciclarse en el tiempo y Gabrielle está demasiado marcada por una época y un sonido, como si de una reliquia se tratara. Sólo falta que vuelvan Lighthouse Family y Des'ree. No lo descartaría....



domingo, 12 de agosto de 2018

James - Viviendo (extra)ordinarios tiempos

Aquí en España preguntas si alguien conoce a James, y te dirían, ¿quién, el futbolista? Sí, vale, aparte, James es una banda británica de gran éxito - allí - , que acaban de publicar nada más y nada menos que su decimoquinto disco. Ahí es nada.

"Living in extraordinary times" (Vivir en tiempos extraordinarios) es su vigorizante nuevo trabajo que alude no a tiempos extraordinarios repletos de jolgorio y felicidad, más bien todo lo contrario. El tema principal en la mayor parte del cancionero es la situación política en Estados Unidos, con arremetida tras arremetida a Donald Trump. Extraordinarios tiempos, pero por la ausencia de normalidad que el peligroso hombre naranja nos está haciendo vivir. Orange is the new black, chic@s.

No sólo el disco está recogiendo buenas críticas, como la que ponemos aquí de Classic Pop, si no que el disco ha sido top5 en el Reino Unido. Pocas bandas con semejante trayectoria pueden jactarse de conseguir algo semejante.

Sorprende que tras un tema tan guerrero como "Hank", el inicio del disco, que es como si a Of Monsters and Men les hubieran pedido una canción para Juego de Tronos, llegue el primer sencillo, "Coming home (pt.2)", una canción de apariencia muy sencilla, de andar por casa en zapatillas, que trata sobre las mal llevadas separaciones con la familia cuando uno se encuentra viajando. En el video incluso siguen explotando esta idea con Tim Booth desgañitándose por el Skype, mientras su hija le hace monerías desde el otro lado. Un poco bastante edulcorado el clip, lo admitimos.
Un primer single que os recomendamos escuchar con auriculares e intentar quedarse con cada sonido que va saliendo, capas y capas de efectos para engalanar la melodía. Es toda una experiencia.

Echadle un ojo al clip. No, no es el de Breaking Bad.



sábado, 11 de agosto de 2018

Katie Herzig - Para sentirse vivo


Katie Herzig es una de esas cantantes y compositoras que muy pocos conocen pero que seguro has escuchado alguna de sus canciones en los sitios más inesperados.

Asidua a aparecer en series de TV y películas como One Tree Hill, Pretty Little Liars y sobre todo, Anatomía de Grey , su cinemática visión de la música se presta a ello con facilidad.

Recuerdo haber escuchado su mayor éxito, "Lost and found", hasta en una presentación de la exposición "Las edades del hombre". No me extraña, es una canción soberbia con una instrumentación mágica.



Nunca habíamos hablado de ella, y ya nos vale el desprecio.

En Marzo publicaba un disco que ha pasado desapercibido hasta por mí, que me enteré ayer al buscar noticias de esta chica y en qué andaría metida.

Haciendo un repasito rápido de la larga carrera de Katie, nos vamos a posicionar en su cuarto disco, "The waking sleep", del 2011. Este disco contenía piezas atemporales como la mencionada y grandilocuente "Lost and found", la divertida "Make a noise" o la carismática "Free your mind".
Un álbum con una producción soberbia, de tiznes orgánicos en los que la amalgama de instrumentos situados en correcta sucesión, sin recargar la fachada (de acuerdo,a ratos sí) nos dejaba una sensación tan placentera en las audiciones que llegar a ella es todo un deleite sensorial.
El mayor problema de Katie, que parece haber estado trabajando más concienzudamente en esta cuestión, eran sus letras. Confusas, extrañas, sin un mensaje claro, a veces hasta estúpidas ("Wasting time" tiene una chorrada de texto).
Te puedes llegar a sentir como quien va al cine a ver una superproducción, con muchos efectos especiales pero poco contenido.

En "Walk through walls" (2014) se pasó de minimalista, cambiando lo orgánico por lo tecnológico, y en la jugada salió mal parada. Esa austeridad en la sonoridad no le valió ni para incorporar un tema a un triste capítulo de ninguna serie.

Para "Moment of bliss", su disco recién publicado, parece que ha encontrado el término medio entre lo real y lo abstracto, convirtiendo este álbum en un compendio sólido entre los dos anteriores. También parece haber mejorado un poco en sus composiciones líricas, donde ya se presumen frases entendibles, sin figuras literarias imposibles.

De lo que he escuchado hasta ahora, no me quedo con los dos sencillos que cuentan con video, si no con "Feel alive", del que dejo su video lyric. Una canción que desprende mucha fuerza y sensaciones intensas. Para sentirse vivo.




viernes, 10 de agosto de 2018

First Aid Kit - Ruins (crítica Rockdelux)



Las hermanas Klara y Johanna Söderberg no son de revestir sus canciones de excesivas capas conceptuales: ellas van por los escenarios, sin problemas, con el corazón en la solapa.
Por eso, su nuevo disco se llama "Ruins", en relación al fin del casi matrimonio de Klara y a la erosión de la pasión de las hermanas por la música.
Como suele suceder, el trauma del desamor acabó siendo más inspirador que destructor y resucitó su hambre creativa, dando pie a un puñado de temas especialmente intensos, más rugosos de lo habitual en las Söderberg.

Con la ayuda del productor Tucker Martine y de colaboradores del nivel de Peter Buck (de R.E.M., de quienes grabaron en 2014 una versión de "Walk unafraid"), First Aid Kit se atreven aquí a mostrar una versión cruda de sí mismas, menos controlada o pulida que la de "The Lion's Roar" (2012) y su disco de confirmación popular "Stay Gold" (2914).

En "Rebel Heart" las voces pueden llegar a tener el desgarro de PJ Harvey, aunque ese tercio final es puro soft rock, puro Fleetwood Mac.



También pueden sorprender las armonías vocales rasgadas de "Distant Star", o el clímax ruidoso, cargado de feedback, de una "Nothing has to be true" con mensaje determinista de los que pueden quitar el sueño: "Each and every breath we take, a step towards death".





La joya de la corona debe ser, sin embargo, una canción menos salvaje que hermosamente calculada: la torch song "Fireworks", balada de aromas proto-rock'n'roll con estribillo de aquellos que parecen haber existido siempre, intemporal, eterno e indiscutible. Todo un clásico instantáneo.



Juan Manuel Freire. ROCKDELUX 370

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Le tengo el ojo echado a este disco desde que salió. He leído maravillas de él. Coincido en que "Fireworks" es un caramelito que seguro que ni ellas sabrían definirla como una "balada de aromas proto-rock'n'roll" (tienen guasa éstos de RL). No hay mención a la colaboración de Laura Veirs (merecía la pena nombrarla) y tampoco dicen en qué canciones toca Peter Buck, que sería interesante este dato. En general, me ha convencido la crítica a las cuatro canciones que nombra del disco, pues parece que el trabajo conjunto lo han dejado para otro día.


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jueves, 9 de agosto de 2018

John Grant - Volatilizada la magia


John Grant es la prueba fefaciente de lo que es una trayectoria mal llevada. Así de rotundos empezamos, no ocultamos el espíritu negativo de este post. A pesar de triunfar con un esplendoroso debut como fue "Queen of Denmark", en el segundo disco decidió explorar en la electrónica y ahí se ha quedado afincado.Craso error de libro.

Escuchando "Love is magic", la canción que da nombre a su cuarto trabajo, uno no puede evitar pensar que detrás de esa molesta producción chirriante llena de efectitos de videojuegos de los 80, podría haber una gran canción, marca 100% Grant, en la que las melodías son primas hermanas de lo que ha venido haciendo últimamente.

Si ya el anterior disco, "Grey tickles", que por muy buena recepción que tuviera por la crítica, era insufrible, no parece que ahora se haya remendado y haya rectificado su trayectoria, por mucho que haya vuelto a trabajar con Paul Alexander, de Midlake, que ya estuvo detrás de su primer trabajo. Le otorga credibilidad a su táctica, eso sí, pero le resta calidad, como viene careciendo unos cuantos discos atrás. No tenemos nada en contra de la electrónica, ni mucho menos. Adoramos la electrónica que desprende gusto (Robyn también es muy ochentera y nada tiene que ver con ésto) pero no podemos estar a favor de este batiburrillo de soniquetes de verbena que hacen a la canción fea. Muy fea. Horrenda. Y pesada. Un ladrillo, esto es.

Nos estamos acostumbrando a las excentricidades de John. Ya para el anterior disco se atrevió a grabar algún clip de los que claman al cielo, impactante en imagen, discordante en música. Por eso, verle en la portada de su nuevo álbum con semejante atuendo no nos sorprende. En unos anticuados gayumbos, con mucha pluma y una jaula en la cabeza, mientras parece estar cantando con el micrófono arriba. Portada que promete, transgresora y llamativa, aunque provoque un poco vergüenza ajena. Promete más que sus canciones.

"Love is magic" es otro refrito de sus últimas canciones. En el aspecto musical, John Grant está demostrando ser demasiado limitado. Sus melodías y estructuras se repiten una y otra vez siendo cada vez más complicado diferenciar unas de las otras. En lo que es la letra, de nuevo, John se pone en la piel de una especie de psicoanalista preguntando si sufres depresión, tienes una actitud pasiva agresiva, mientras nombra situaciones de absoluta dejadez en un entorno opresivo. Puede que si has olvidado tu medicación y Sade suena en la radio, te quieras arrojar por la ventana.
Escuchar tu canción tampoco ayuda a quitarte esa idea de la cabeza.

Hay una ironía en los textos de John presente en todas sus composiciones. En su día, tenía su gracia, pero la continua exposición de sus trucos de magia está llegando a agotar. Tras unos versos desoladores, en donde falta que diga "tronco, coge un cuchillo y anímate, porque tu vida es una auténtica mierda", llega el estribillo y dice eso de que el amor es mágico y no le cierres las puertas. Pfff, no sé yo si al receptor del mensaje, después de esta trágica descripción de los hechos, le van a quedar ganas siquiera de abrirle la puerta al de Telepizza.

Puede ser que ahí radique el propósito de John. No existe la completa oscuridad, siempre hay un rayo de sol, por muy minúsculo que sea.
Si Grant no fuera tan minucioso en los decadentes detalles, se podría ver así, pero su rayo de luz suena a chiste de mal gusto.

En su día, John vendió su historia personal a todos los medios con el fin de acaparar entrevistas y promocionar su primer vástago, "Queen of Denmark".  Homosexual con VIH, tendencia a la depresión y solitario, amargado de la vida, ex-cantante de The Czars que ha sido rescatado de la miseria en la que se encontraba. La música le salvó, según decía. Le ha dado fuerzas para seguir viviendo. Plasmar en sus letras lo que recorre su angustiada cabeza ha sido una forma de soltar porquería. En eso sigue usando la misma táctica, aunque ha dejado de usar la primera persona para cambiarla a la segunda, movimiento éste que le dota de cierta arrogancia. Él ya está curado, ahora lo que quiere es curar a los demás.

Salvaríamos sus nuevas metodologías de análisis y su cambio de objetivo, pues la ironía y su humor negro continúan impregnando sus textos.
El problema que llevamos arrastrando mucho tiempo es su elección de productores. Esa vacua producción como la que aquí se manifiesta, que hasta llega a irritar al oyente. No sólo le roba sentimiento a y veracidad a su exposición lírica, si no que en su desfase y mala ejecución, le entran a uno unas ganas irrefrenables de pulsar el stop hastiado del esperpéntico escenario sonoro. Ni los perros haciendo virguerías evitan que quieras detener el video.


Jake Shears - Vida más allá de Scissor Sisters


El nombre de Jake Shears puede que no os diga nada. ¿Qué tal si probamos con Scissor Sisters?

Efectivamente, Jake es el cantante principal de la banda neoyorquina Scissor Sisters que por el 2012 anunciaban que aunque no se separasen, lo dejaban temporalmente.

Mucho le ha costado al extrovertido y exhibicionista Jake (le gusta más estar en pelotas que a un niño de pecho)  comenzar con su carrera en solitario, y mañana mismo se publica su primer disco titular del que ya ha adelantado dos canciones.

¿A qué suena Jake Shears sin su famosa banda?
Suena a sus primeros trabajos, a los del "Laura" o "Take your mama", antes de que quisieran modernizarse y sucumbir a las modas con hits dance de medio pelo como fueron "Only the horses" o "Fire with fire", de cuestionable calidad.

No eran los mejores en lo suyo, pero sí reconozcamos que eran una banda muy divertida, que aportaban un toque de color y espectáculo al encorsetado mundo del pop. Jake desprendía energía y vozarrón mientras la cheerleader Ana Matronic deambulaba por los escenarios animando al público (ése era su principal cometido en la banda, toda una mariliendre) y Babydaddy, principal músico del quinteto, despertaba las admiraciones del mundo bear.

No sólo abanderaron un género gay pop sin prejuicios, llevando al máximo significado la palabra "gay" (que en su origen significa "persona alegre") si no que el público global los abrazó y adoró con trallazos como el "I don't feel like dancing" que aún hoy por hoy no nos cansamos de bailar cuando se dignan pincharla en algún bar.

Jake Shears pretende con este trabajo que el público no eche de menos a su banda, y sin salirse del patrón esbozado por los norteamericanos, "Creep city" es la continuación sobreproducida de "Baby come home" o  "Big bushy moustache", con más madera de hit, te retrae a los tiempos de "Take your mama". 

Comparar unas con otras no es recriminarle nada; es la música que sabe hacer, la que disfruta, solo o en equipo. Viene a demostrar que su implicación en la banda es mayor de la que parecía y que ahora no quiere repartir el pastel con nadie. Lo que pasa es que el nombre de Scissor Sister tiene mucho tirón y las pobres visitas que están teniendo estos dos videos a su nombre, demuestran que poca gente asocia ambos términos. Ni siquiera metiendo a un mostachudo Josh Homme (Queens of the Stone Age) en el último clip mencionado y que podéis ver abajo.

Al menos referenciamos dos de las canciones más notables de Scissor Sisters. Si se hubiera marcado otro pseudohit dance con ínfulas excesivas de rompepistas a lo "Only the horses", por mucho que Calvin Harris estuviera detrás, otras serían nuestras palabras.

La principal hermana tijera ha vuelto, ahora veremos lo afiladas que tiene las hojas.




miércoles, 8 de agosto de 2018

Neneh Cherry se hace un Massive Attack con fondo protesta



Esperad un segundo, o siete segundos, lo que queráis.
¿Lo nuevo de Neneh Cherry no suena descaradamente a una canción de Massive Attack que podría haber formado parte perfectamente del "Mezzanine"?

La cantante sueca, que fue famosa a finales de los 90 con exitazos como "Woman" o "7 seconds" desapareció del mapa, hasta del escandinavo, para regresar en el 2014 con un disco que pocos recuerdan, "Blank project". Un experimento incómodo para el público y aplaudido por la crítica. Y así, en blanco, nos quedamos unos cuantos años más.

Pero lo que ha publicado ahora, que esperamos sea el anticipo de un nuevo disco, puede convertirse en su rendición con las masas, a pesar de ser una canción 100% Massive Attack.

Es que el oído no nos falla si después averiguamos que "Kong" está co-producido por 3D, de Four Tet y Massive Attack. Que eso de que alguien de una banda muy famosa te produzca un tema está genial y se hace continuamente (Ryan Tedder de OneRepublic o Dave Sitek de TV On the Radio son dos buenos ejemplos de productores bajo contrato), pero eso de que te abduzcan de tal manera que pierdas toda tu identidad para ser una extensión de su trabajo, es otra cosa.

A favor de Neneh podemos decir que han pasado tantos años desde sus últimos éxitos, que el carné de identidad se le ha caducado, por eso puede volver como le venga en gana.

Otra cuestión es la letra de la canción. El buenrollismo de la migración sin fronteras introducido en un alegato protesta, con rimas chocantes a las que cuesta encontrar el sentido, llega en un momento delicado y saturador. Si encima cuelas frases tan directas como "Todas las naciones buscan sus amigos en Francia e Italia", puede ser que alguno se te eche al cuello. Podías haber añadido un "bienvenidos entonces a Suecia", ya que hablas de tomar pequeños riesgos.

Sinceramente, con el tema tan candente, y que crea tantas confrontaciones, no resulta una pieza fácil de escuchar si uno se fija en la letra, pero si la pasas por alto y te vas a palabras sueltas, te encuentras con una Neneh Cherry vitaminizada que aunque se haya hecho un ataque masivo, es un gozo poderoso verla así de energética y radiante.


martes, 7 de agosto de 2018

Metric - Fieles a su buen hacer


Si sabes hacer algo muy bien, ¿para qué cambiar?
Esto deben pensar Metric, únicos en su estrategia de rock energético con sintetizadores estratosféricos. Ahora que Yeah Yeah Yeahs! están desaparecidos, banda que les ha arrebatado el reconocimiento y las ventas injustamente, es hora de que Metric desplieguen armas y demuestren que en lo suyo, son muy buenos.

El 21 de Septiembre sale a la luz su nuevo disco, de misterioso nombre aún sin revelar. Lo que sí han revelado son ya dos canciones adelanto. La última impresiona, "Dressed to suppress". Según sus seguidores, es una mezcla de estilos de lo de antes y lo de ahora. Esto es, del rock americano de sus comienzos más los toques electrónicos de su anterior propuesta, "Pagans in Vegas", del 2015.
En la gira de regreso de The Smashing Pumpkins están siendo sus teloneros, y parece que están recibiendo una gran acogida. 

"Dressed to suppress" es una canción de synth rock progresivo, que no han querido editar en el clip, manteniendo sus extensos más de 5 minutos, que en cuanto la escuches dos veces, te tendrá enganchado. ¿Hacemos apuestas?


lunes, 6 de agosto de 2018

Sheryl Crow y St. Vincent - No quieren ser como tú


Sheryl Crow es una mujer comprometida, con los ojos bien abiertos en lo que pasa a su alrededor, respetada y admirada y sobre todo, una gran luchadora que no ha tenido una vida fácil.

En sus discos siempre intenta colar alguna canción con transfondo político, un mensaje suelto para despertar conciencias o una llamada a la subversión.

Después de editar el año pasado el flojillo "Be myself", la cantautora aúna fuerzas con Annie Clark alias St. Vincent en un sencillo en el que se habla mucho de dinero, avaricia, mentiras, sin poder evitar mencionar las palabras naranja y pelo rubio... ¿se estará acordando de alguien?

"Wouldn't want to be like you" es una vuelta a la primera liga, una de las mejores canciones que Sheryl ha escrito en los últimos años. Habría que remontarse al "Detours" para encontrar composiciones de semejante calado.

Lo original de la canción es cómo la han cocinado. Rap en los versos, una base de hip hop asentada en un bajo pegadizo, la guitarra distorsionada de St. Vincent, en una colaboración vocal entre las dos, con sus voces que casan tan bien que es complicado distinguir la una de la otra.

Sheryl planea sacar disco en el 2019, y reconoce que al estar el formato álbum muerto, le divierte más sacar singles esporádicos con los que puede obtener más repercusión. Dice que ese disco será el último que publique... Lo mismo dijeron Ash hace unos cuantos años y sacaron dos discos después...

Cuentas una mentira, cuentas una mentira, cuentas una mentira, pero eso no la hace verdadera.




[Verse 1]
Money is the Bentley parked on Wall Street
Money is the new friends you make each week
Money is the inside guy at the bank
Money is the yacht right before it sank
Bet you never thought you'd want so much
Bet you never thought it'd be so tough
So you sell your soul for a piece of the pie
Now you can't sleep so you don't even try

[Chorus]
I wouldn't want to be like you
I wouldn't want to be like you
No way
I wouldn't want to be like you
You tell a lie, you tell a lie, you tell a lie
But that don't make it true

[Verse 2]
Money is the monkey giving you a back ache
Money is the grease in the palm of a handshake
Money covers up all the evidence
Not taking all the money would have made the best sense
Bet you never thought you'd bleed that much
Bet you never thought it'd be so rough
You thought you could beat them at their game
But they wrote the rules, now you take the blame



[Chorus]
I wouldn't want to be like you
I wouldn't want to be like you
No way
I wouldn't want to be like you
You tell a lie, you tell a lie, you tell a lie
But that don't make it true

[Bridge]
All the players on the sidelines
Feigning shock and innocence
Hear no, see no, speak no evil
Take the fall for all of the place

[Verse 3]
Money is the orange jumpsuit you're wearing
Money is the gray roots in your blonde hair and
Money is the ex-wife and the ex-girlfriends
Money you hid is the money they're spending
Here's to the brand new diamond bracelet
Here's to the [?] ankle bracelet
Here's to the days before you went down
'Cause what goes around comes around and around

[Chorus]
I wouldn't want to be like you
I wouldn't want to be like you
No way
Oh, I wouldn't want to be like you
You tell a lie, you tell a lie, you tell a lie
But that don't make it true


domingo, 5 de agosto de 2018

Culture Club regresan casi 20 años después


¿Alguien se acuerda de Culture Club? Seguro que canciones como "Karma chamaleon" o "Do you really want to hurt me" las habeís bailado y tarareado millones de veces en las discos con el cubata en la mano.

No pasarán a la historia como una banda de culto y el nombre de "club de la cultura" les quedaba grande, pero en su día, tuvieron su gracejo y sus éxitos.

En pleno revival de dinosaurios, anuncian nuevo disco, de inspirado título "Life", para acompañar a la gira que están realizando por USA y UK, junto a otras legendarias como Belinda Carlisle o The B-52's. Viendo el éxito de los conciertos para el recuerdo, las viejas glorias están desempolvando sus trajes de fiesta para salir de nuevo a los escenarios y reencontrarse con sus fans de décadas atrás.

Seguro que también han vuelto del túnel del tiempo motivados por el reciente éxito del último disco de UB40, banda que comparte ese estilo reggae occidental con los de Boy George.

"Let somebody love you" es la primera canción nueva que escuchamos de su nuevo trabajo, que no sorprenderá si decimos que es un reggae desfasado, con un Boy George tocado vocalmente y una letra simplona, aunque según George, tiene más chicha de la que parece:
"Es sobre el riesgo de amar. Habla sobre cómo siempre nos sentimos atraídos a personas problemáticas. Últimamente, tenemos que correr el riesgo de permitirte a ti mismo ser amado".

El 26 de Octubre es la fecha que han fijado para la publicación de "Life".


sábado, 4 de agosto de 2018

Gretchen Peters - La mujer-tierra


"He pensado mucho en lo que le ha sucedido a mi país en 2016, y cómo podía escribir sobre eso, dado el feo giro que todo ha tomado. Pero las canciones empezaron a emerger con naturalidad e intuitivamente. Realmente he estado escribiendo sobre mujeres y chicas toda mi vida, así que no es algo que deba sorprender que en este disco haya más composiciones así.
No soy una cantautora de protesta, ni una escritora que enfoque todo en la política - pero sé cómo contar una historia, y creo que cuando uno cuenta la historia de otra persona, estás creando un espacio para la empatía.

Contar historias es la mejor herramienta para entender lo que debe sentir alguien más. Así es como las canciones emocionan a la gente y consiguen cambiar las mentes. Así que en su propia manera, estas mujeres y chicas son un acto político en sí"

La norteamericana Gretchen Peters, a sus 60 años y con un bagaje descomunal, hablaba así sobre su nuevo disco "Dancing with the beast" en una reciente entrevista, al ser preguntada por el origen de sus canciones.

 Cuando una señora de la clase de Gretchen, te suelta verdades como puños, frases desgarradoras y te pinta imágenes tan realistas, como las que se pueden escuchar en sus pequeñas transformaciones, uno no puede hacer otra cosa que quedarse oyendo atentamente y asentir como un idiota.
Esbozados en primera persona, los relatos que aquí se plasman, es el reflejo de distintas mujeres que caen, se precipitan, pero quieren volver a levantarse. Hay un poso quejicoso en su discurso, en unas vidas llenas de altibajos en las que les ha tocado luchar.

Ahora que está tan de moda el alegato feminista, que hasta la más poppy te suelta un speech que no se lo cree ni ella, escuchar a Gretchen enfundarse las vestiduras de estas mujeres doloridas, es lo más auténtico que alguien se puede a atrever a realizar para defender la igualdad. Porque que otras te canten cosas sobre chicas independientes, que "pasan de los tíos" y que son más que un trozo de carne, mientras llevas menos ropa que Tarzán, no es muy creíble que se diga. Y por desgracia, es lo que se estila en la actualidad.

De las mujeres se esperan otros argumentos, y Gretchen Peters tiene un buen puñado en sus canciones. No hay más que escuchar "Truckstop angel", la historia de una prostituta que asume sus actos sin señalar a nadie con el dedo, para saber que Gretchen puede promover un canto feminista, pero no en contra de los hombres.

Sometimes they ask me questions
Sometimes they treat me nice
You don't know what you'll get
Until you roll the dice
You're a loser or a winner here
Predator or prey
I'm still not sure which one I am
Or how I got this way 
 

Agradecemos este descubrimiento al Rey Midas, el alma detrás del blog EXQUISITECES, la versión seria y constante de éste, una fuente de grandes descubrimientos para mentes exquisitas.
Además, en su entrada podéis conocer mucho más de esta cantautora. 

Habrá más artículos sobre Gretchen, esto no ha hecho más que empezar.





viernes, 3 de agosto de 2018

All Saints - Repitiendo la fórmula del "Pure shores"



Regresemos a los 90. En pleno boom Spice Girls, desde el Reino Unido salió otra banda de chicas, más formalitas, sin artificios ni disfraces, pelín pijas ellas, que se hicieron llamar All Saints, como la estación de metro londinense. Con sus voces susurrantes y limitadas, juntas formaban un buen equipo, por separado quedaban algo trasnochadas.

Rápidamente obtuvieron éxito con canciones como "I know where it's at"o "Never ever". Con William Orbit firmaron el mítico "Pure shores", su máxima culminación, pero su segundo disco, "Saints & Sinners" fue recibido gélidamente.
Ellas fueron también las que rescataron del olvido el "Lady Marmalade" (la canción del famoso "Voulez-vous coucher avec moi ce soir?") antes de que poco después los de Moulin Rouge lo hicieran con mil veces más prespuesto.

Las dos hermanas Appleton se empezaron a hacer más famosas en la prensa del corazón por sus amoríos y escarceos varios, dejando a la música en un segundo plano. Nicole se casó con Liam Gallagher, después de tontear con Robbie Williams,  y el espectáculo comenzó, pasando a ser "el grupo de la mujer de Liam", el "para algunos" carismático cantante de Oasis. Un dios adorado en el Reino Unido, que sólo ellos sabrán por qué, porque el tío es imbécil e inaguantable a más no poder, pero les hace gracia.

En 2016, pasadas las tormentas del sensacionalismo, regresaron con un estupendo disco, "Red Flag", y dos años después vienen con "Testament".

Mientras que las Spice Girls discuten sobre si quedarse en casa atendiendo a los niños o volver al redil (que no deberían después de las bochornosas canciones sueltas que se han atrevido a publicar juntas después de firmar la separación que se suponía definitiva), las que fueron sus contrincantes por aquellos tiempos, All Saints, ya llevan unos cuantos discos de diferencia con las del "Wannabe" y siguen demostrando que todavía tienen mucho que decir, o testamentar. Ellas también estuvieron diez años en barbecho, sin editar ni un villancico, pero ya lo dicen ellas, "love lasts forever". Qué bonito esto de la amistad verdadera, cuando no hay cuentas bancarias tiritando de por medio.


Al publicarse el disco, que se retrasó al pasado 27 de Julio y cuya portada parece extraída de un catálogo de "ya es invierno en El Corte Inglés", ya han recibido las primeras críticas, y todas se muestran, digamos educadamente, respetuosas con el cuarteto pero con evidentes ganas de zascas, destacando de todo el tracklist "After all", su nueva colaboración con William Orbit, el artificero detrás de su mayor éxito, "Pure shores".

Todo este preámbulo que he soltado para llegar aquí y hablaros de "After all". Lo siento, había que explicar los antecedentes delictivos.

Da la sensación de que no ha pasado el tiempo, "después de todo". El sonido es inconfundiblemente Orbit (esos soniquetes como si estuvieran debajo del agua son su sello), y como continuación del "Pure shores" acierta, aunque ha llegado demasiado tarde y son muchas las cosas que han pasado desde entonces.

Si en el primer sencillo las chicas declamaban que el amor dura siempre (vuestro historial conyugal no viene a decirnos lo mismo, bonitas), ahora vienen con un más realista "Forever's now in the past". No se ponen de acuerdo en que si esto dura o no dura, muy contradictorias ellas.

"After all" sin embargo viene a ser una pieza extraída más de la tierra que de las nubes, como fue el "Love lasts forever". Retomamos una relación pasada, la recordamos con añoranza, insistimos repetidamente en que "había algo en la forma en la que solías amar". Corazones rotos,  arrepentimientos, decisiones de juventud... como ahora nos vengan diciendo que esta canción también la han escrito (como hicieron con "One strike") inspirada en la relación de Nicole con Liam, es para desgarrarlas vivas por vendidas.

Una de las críticas más benevolentes que ha recibido el disco es la de Classic Pop:


Si esta canción se hubiera editado un par de semanas antes de la publicación del disco, y se hubiera presentado con un video decente, probablemente no estaríamos hablando de un #10 que es en donde están actualmente en los midweeks británicos en su semana debut. Aquí ha habido una mala planificación.

Para los que valoramos el pop con clase, siempre es un gusto tener a All Saints en activo. Lo que he escuchado del nuevo disco hasta ahora es muy prometedor, y no sé si me gustará tanto como el "Red Flag" ("One woman man" es una de las mejores canciones pop grabadas en la última década y ni siquiera la sacaron de single).

ACTUALIZACION: El disco se ha estrenado en el #15. Peor de lo que imaginábamos. E inmerecido.

"After All"

We had that first love, heartbreak, romance way back
When our hearts ruled, we knew it all
Forever's now in the past


I remember just you and me
When each other was all we needed
I remember what could have been
We were just too young to see


There was something about the way
There was something about the way
You used to love
You used to love
There was something about the way
There was something about the way
You used to love
You used to love


Questions with answers
Who knows if we missed our chance
Our chances, our chances
If we had waited
Wouldn't change our circumstance
In the right place, at the right time, wouldn't be right


I remember just you and me
When each other was all we needed
I remember what could have been
We were just too young to see


There was something about the way
There was something about the way
You used to love
You used to love

 There was something about the way
There was something about the way
You used to love
You used to love


All the reasons why we said it's over
Doesn't seem to matter after all
All the reasons why we said it's over
Doesn't seem to matter after all


Something about the way [x6]

 
All the reasons why we said it's over
Doesn't seem to matter after all
All the reasons why we said it's over
Doesn't seem to matter after all


There was something about the way
There was something about the way
You used to love
You used to love
There was something about the way
There was something about the way
You used to love
You used to love


We had that first love, heartbreak, romance way back
Well we thought we knew it all




Robyn - Escucha aquí "Missing you", su nueva canción



No es hasta que escucha uno "Missing u" completo, que se da cuenta cuánto la extrañábamos, que en lo suyo es de las mejores. Robyn es la reina de las canciones con reminisencias ochenteras sobre corazones rotos.

"Missing you" podría sonar de fondo en Stranger Things, y todos pensarían que la han rescatado de los 80, y sin embargo, se hace indispensable en la actualidad, pues le da al pop cuerpo y corazón.

Llevábamos ya unas semanas hablando de ella. Primero, de esa ausencia de 8 años, después del aviso en forma de teaser de esta nueva canción, y por fin, el video lyric (horroroso, por cierto) de este estupendo adelanto de lo que será el nuevo disco, muy en la línea de lo que nos tiene acostumbrados. Una tercera parte de lo que ya empezó con "Dancing on my own" o "Call your girlfriend".

Casi cinco minutos de canción que se pasan volados. Robyn continúa lamentándose de su mala suerte en el amor, para disfrute de nuestros oídos.



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