lunes, 1 de diciembre de 2008

Dan Wilson sigue siendo semisónico



Se había hecho de rogar el hombre. A pesar de varias colaboraciones, entre ellas la que le proporcionó el Grammy a la mejor canción ("Not ready to make nice" con Dixie Chicks)y de producciones en el sector alternativo de la industria, Dan Wilson, el cabeza pensante de aquel grupo "universitario" que era Semisonic, no había sacado disco en solitario como anunció desde la disolución del grupo (finales de los 90).

Pensábamos que canciones interpretadas por él mismo no se volverían a escuchar y nos tendríamos que conformar con los tres fabulosos discos que firmaron como Semisonic (¿quién no recuerda ese archiconocido "Closing time"?), pero parece que el Grammy le ha animado a firmar un conjunto de 13 canciones en forma de disco, en forma de "Vida gratuita".

"Free life" suena a unos Semisonic con flato después de una carrera de cien metros valla. Dan no ha querido continuar la brecha de rock americando que llevaba con el grupo y se ha decantado más por un soft pop rock intimista con letras romanticonas (algunas como "Sugar" o "Honey please" ya suenan edulcoradas desde el título).

Dan siempre ha tenido una facilidad para la construcción de melodías digna de admiración, casi a la altura de un inspirado Neil Finn, pero a la hora de construir frases no deja de dejarse influenciar por lo mismo que cualquier cantante de pop comercial a lo Ronan Keating o Craig David. El amor en su máxima expresión, lo maravillosa que es la vida con tu chica dorada, lo dura que es la vida sin ella.
Sabe recomponer un sentimiento con certeza en "Free life", una confesión tan sentida que reconocemos que duele, pero ésta es la excepción y no la regla, según comprobamos más tarde.
En otros casos como "Baby doll" o "Come home angel", escucharle nos hace rememorar a un trobador de balcón con hermosas intenciones pero falto de inspiración.

Pocas veces se atreve a tomar otro tema que no sea el amor ("Hand on my heart") y visto el resultado, que no lo intente, porque acciona otra canción irrisoria.

El disco se desinfla mientras los minutos se suceden y los primeros temas nos devuelven al Wilson más logrado (sobre todo en "Free life","All kinds" y "Breathless", los tres primeros cortes). "Cry" aporta algo de variación al batiburillo y finalmente sentimos que sobran algunos temas con tufo a cara b (la mencionada "Honey please" o "Hand on my heart") que tampoco es que destaquen por su originalidad.

A veces suena a Five For Fighting, otras a Neil Finn ("She can't help me") y por qué no, a los más pop Counting Crows en "Against history".

Así que en concepto parece que tenemos un buen conjunto de temas que Dan tendría guardados durante todos estos años de hibernación, que con unas construcciones líricas algo más originales (que no es pedir mucho) hubiera quedado un disco de mayor calado.

El hombre está enamorado y las palabras fluyen como torrentes, pero a veces las ganadoras no son las más acertadas.

6/10

Un video con la canción "Breathless":

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